Tomás Guasch | 09/09/2007
Un piso. Normalillo. Una segunda altura vale. No hace falta un ático. Un pisito. En un barrio tranquilo y normal. Donde él quiera, eso sí. En Albacete. En Barcelona. En Miami. En Kuala Lumpur. Póngale usted un piso a Iniesta, Luis. Ande. Que le ha vuelto a salvar a usted, ahora de una buena. Porque palmar en Islandia era volver a la noche negra de hace un año cuando perdimos en Belfast y Estocolmo y el país pidió su blanca cabeza. Encima, ayer, con esos cambios. Incomprensible el de Torres, el mejor delantero con diferencia. Póngale un piso y rapidito. En realidad, la entrada la debía de haber dado usted después del partido en Palma con estos mismos pesadísimos islandeses, cuando también Iniesta nos salvó el trasero. No lo hizo: debe ser cosa del euribor en alza que le asusta...
Iniesta, digo. Permítanme que me desahogue, aunque sepa que es clamar en el desierto. Iniesta debe ser titular. En el Barça y en la Selección. Verlo en el banquillo da grima. Todos sabíamos que el gran atasco de anoche lo resolvían él o naide. Con una pelota a la espalda del defensa, ganadora, o con un gol. Pasó lo segundo y en posición de ariete, para más inri. Que esto, aunque Islandia no ganara de milagro, no es cosa de kilos y centímetros, sino de calidad. Llueva o haga sol. Esté el campo bien o mal. Calidad. Esa cosilla que establece diferencias. Iniesta la tiene. Pero como traga lo que le echen, Rijkaard lo pone y lo quita y Luis, también. En realidad, sólo Camacho le daría galones perpetuos. Y, bueno, Rijkaard, allá pero cuando se trata de que el fútbol español avance o se sume en un espantoso ridículo, eso ya no. Porque a ver quién sería el guapo que explicaría que en un grupo como éste y clasificando dos, la Selección se quedaba fuera de la fase final del Europeo.
Tras un inicio ilusionante con buenas acciones individuales de Xabi Alonso, Torres y Villa, y un lógico control de la pelota (80-20 para España fue el porcentaje en la recta final del partido), la Selección la perdió acosada por un equipo islandés aguerrido. Sólo con eso los nórdicos llevaron el partido a su terreno. Pelotazo largo, presión hasta el banderín de córner, imposibilidad total del equipo de Luis para imponer su mayor fuste. Los problemas fueron los de siempre: ninguno de los centrales, Juanito y Marchena, saben sacar la pelota aseadamente. El rival es flojo, pero no tonto, y conocedor de esa tara española se dedicó a presionar a Xabi&Xavi y a dejar seco de ideas a un rival que iba escandalosamente de más a menos.
De pronto, la sorpresa, el guadañazo. Xabi cayó al suelo hecho un lío de piernas con Vidarsson. Se levantó rápido; el contrario se quedó en el suelo. Vimos un simple forcejeo. Pero el asistente de guardia del infumable árbitro alemán Stark le llamó para informarle que Alonso había pisado a Hamilton, digo a Vidarsson. Roja al canto e inicio de una hora larga de llanto y crujir de dientes.
La expulsión descentró a España que ya no volvió a tirar a puerta y sufrió tres tremendos achuchones que Casillas atajó más o menos in extremis. Hasta que faltando seis minutos para el descanso reparador, Hallfredsson cabeceó en plancha, a lo Santillana, un buen centro que rebasó a una zaga española sin centrales en supuesto y con Sergio Ramos perdido entre dos aguas. El final del primer tiempo fue le pudo suceder al equipo de Luis que navegaba a la deriva.
El segundo acto fue un martirio chino. No supo España abrir las bandas, se empeñó en atacar por el centro y asistimos a un genuino choque de fútbol-frontón, puro querer y no poder de los nuestros. Los futbolistas estuvieron espesísimos, a los jugones se les bajó la persiana. Cuesta comprender cómo en el patatal de Salónica supieron manejarse bien y ayer lo hicieron con tantísima torpeza. Tampoco estuvo hábil el seleccionador, que mantuvo a Juanito como lateral zurdo, un imposible, y sorprendió retirando a Torres, el delantero que más peligro llevaba al área de Arason: si se cruzan con él, mírenle las piernas y encontrarán restos de las caricias (sin tarjeta) que le dedicaron sus marcadores. La salida de Luis García fue más de lo mismo; delantero arriba por delantero arriba. Sólo acertó con Iniesta, que a falta de tres o cuatro suspiros acertó con el remate salvador de un montón de cosas: de un punto y de la depresión en la que nos habría sumido a todos el 1-0 que se cantaba, mayormente. Fue sí, un martirio que confirmó lo mal que se nos da Islandia, pues seguimos sin ganarla en su casa desde 1985, con aquellos goles de Sarabia y Marcos. Tres últimas visitas, una derrota y dos empates. Estos a cargo de esta generación de futbolistas. 0-0 el verano del 96 y 1-1, ayer. Tela.
Pero hay que seguir creyendo. ¿Queda otra? Y más ahora que estamos en plaza buena. Será que en Islandia, como en Galicia, meigas haylas. Hasta el miércoles en Oviedo. ¡Ufff!
Iniesta
Del niño fueron los mejores detalles de la noche, y al final tuvo que marcar el bonito gol de la victoria.
Luis
Se le ocurrió cambiar a Albelda por Xabi Alonso y éste los dejó con diez a las primeras de cambio.
Hallfredson
Marcó el gol de los islandeses en un cabezazo precioso ante el que nada pudo hacer Casillas.
Sigurdsson
Los islandeses se emplearon en general con muchísima dureza, pero él fue el peor de todos.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

NOTICIA: Reacciones de los Protagonistas
NOTICIA: Los goles del partido
NOTICIA: Los seguimientos del partido
NOTICIA: "Sólo pienso en poder ayudar"
NOTICIA: Iniesta entiende a Luis
NOTICIA: Nos cuesta manchar el traje
| Hora | Noticia |
|---|---|
| 21:09 | MOTORDonington Park recibe luz verde para albergar el Gran Premio de Gran Bretaña a partir de 2010 |
| 20:59 | BALONCESTOEl Unicaja salva la salida a Zagreb |
| 20:58 | FÚTBOLAbbondanzieri, a un paso de regresar al Boca Juniors |
| 20:44 | FÚTBOLValerón: "Soy consciente de que es complicado entrar en el equipo" |
| 20:29 | FÚTBOLGuardiola da el O.K. a la Ciudad Deportiva y habrá traslado inminente |
Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
La Comunidad habla de las incorporaciones del Real Madrid en el mercado de invierno
