El fútbol es por encima de tácticas, jugadores y entrenadores un estado de ánimo. Y el Real Madrid está atravesando una profunda depresión, de la que no parece sencillo que pueda salir, y mucho menos que sea su entrenador Fabio Capello, quien le rescate de las tinieblas. Para eso siempre estará el Atlético, que completó una primera parte primorosa, quizá la mejor del curso y puede que de varias temporadas, pero no terminó de rematar al moribundo Madrid, que contó con la colaboración del árbitro, que anuló un gol legal a Perea, y terminó pagándolo. ÓSCAR GARCÍA / 24-02-2006