En esta ocasión, Stuttgart estrena recorridos, en la zona occidental de la ciudad, en concreto en el Parque Killesberg, con el mismo programa de pruebas que el año pasado, comenzando con las contrarrelojes sub-23 y femenina el miércoles y siguiendo con la de los ‘pros’, el jueves.
Las cronometradas se disputarán en un recorrido de 12,8 kilómetros, al que tendrán que dar dos vueltas, aunque con un añadido adicional –por giro- de 6,5 kms para los sub-23 (38,1 kilómetros en total) y de 9,9 para los profesionales (44,9 kilómetros). Las féminas se quedan en 25,1 kilómetros.
La subida a Wende, con un desnivel de 100 metros en mitad del circuito común, y la ascensión final a la meta –dos kilómetros en los que se salvan 75 metros- son los obstáculos principales, según ha adelantado la Real Federación Española de Ciclismo.