
Los New York Knickerbockers entraron en la historia el 2 de marzo de 1962. El equipo neoyorquino vio como en Hershey, PA un jugador del equipo contrario conseguía 100 puntos: Wilt Chamberlain. El pívot posee numerosos récords de la NBA, pero ninguno tan significativo como el de esa noche en Hersey. Con los Warriors anotó ese día 36 tiros de 63 intentos y 28 de 32 tiros libres en un partido del que no hay grabaciones de vídeo, pero sí de radio. Entonces no existía la canasta de tres puntos y existe cierta controversia sobre si ambos equipos hicieron todo lo posible para que Chamberlain llegara a los cien puntos
Chamberlain fue nombrado en cuatro ocasiones ‘Jugador Más Valioso’ y lideró a los Sixers y a los Lakers a ganar títulos. Chamberlain también fue un baluarte defensivo, pero siempre será recordado por su capacidad ofensiva –lideró las estadísticas de anotación de la liga durante siete años consecutivos y anotó más de 50 puntos en 118 ocasiones durante su carrera.
Fuera de las canchas también fue un espectáculo. Aseguraba haberse acostado con más de 20.000 mujeres y participó en la película ‘Conan el Destructor’, jugó al voleibol, le ofrecieron un contrato profesional en el fútbol americano, flirteó con el boxeo y siempre llevaba una goma alrededor de su muñeca por superstición. Murió el 12 de octubre de 1999 al sufrir un ataque mientras dormía.
El hombre que una vez dijo: “Nadie aclama a Goliath” es recordado como uno de los jugadores más grandes de todos los tiempos.