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Jueves, 24 de Mayo de 2012

Amistoso | España 2 - Argentina 1

Un albaceteño ilumina Murcia

Iniesta dirige el baño de la Selección a Argentina. Xavi y Villa, de penalti, goleadores. Pésima imagen de los de Basile. El triunfo ratifica a Luis Aragonés

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ESPAÑA 2
ARGENTINA 1

España. Reina S. Ramos Juanito Pablo Capdevila (46') Angulo (76') Albelda (46') Iniesta Xavi Torres (56') Villa Casillas A. López (46') X. Alonso (46') Luis G. (56') Cesc (76') Puerta Puyol


Argentina. Abbondanzieri Zabaleta Ayala Milito Arruabarrena Mascherano L.González(46') Maxi (16') Insúa (56') Messi (61') Tévez (71') Leo Franco Ponzio Saviola (61') Aimar (56') Bilos (16') Agüero (71') Somoza (46')


goles


1-0 (33'): Xavi la coloca en la escuadra tras jugada de Iniesta.


1-1 (34'): Bilos conecta un centro desde el punto de penalti.


2-1 (63'): Villa, de penalti.


árbitro


Laurent Duhamel, Francia. Amonestó a Milito (54'), Xabi Alonso (68'), S. Ramos (75') y Villa (90'+).




incidencias


Nueva Condomina. 31.000 espectadores. Asistió el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara.

Tomás Guasch | 12/10/2006

Como la Selección es una cosa de locos, la gran noche de Murcia la iluminó un albaceteño: Andrés Iniesta, futuro Marqués de Fuentealbilla si continúa jugando como hasta ahora de bien. ¡Qué partido, muchacho! Fabricó el primer gol, que anotó Xavi de un chutazo, y el penalti que dio el triunfo a España y a Luis Aragonés en un partido muy completito del equipo español. Y puesto que la Selección ganó, el asunto seleccionador puede darse por liquidado. El mensaje que envió estos días la Federación no dejaba lugar a error. Si España ganaba, Luis seguía. Si empataba, habría que ver. Si perdía, adiós. España ganó y el villarato no entiende de grandes sutilezas. A no ser que Luis sorprenda al personal dimitiendo ahora, lo que sería el apoteósico gag final del gran lío, estará al frente del equipo el próximo mes de marzo cuando se reanude la Eurocopa con la visita de Dinamarca, en ciudad española por decidir. Además de ganar, España jugó bien. Es noticia.

También lo es lo mal que estuvo Argentina. Y el terreno de juego. La Nueva Condomina es una preciosa bombonera, pero el césped manifiestamente mejorable. Maxi Rodríguez se lesionó confirmando lo que se apreció la víspera: el verde se levantaba y los meniscos y ligamentos de los jugadores corrían serio peligro. Cuentan que la hierba se plantó en julio; cómo llegó tan mal entrando octubre, y en Murcia, entra en el terreno de lo paranormal.

Hablábamos de Argentina: ellos también tienen un problema. Si Riquelme se fue porque su señora madre sufre con las críticas que el Periodismo dedicaba a su hijo, como cunda el ejemplo deberán recuperar a Maradona. Brasil le hizo tres en Londres el mes pasado y España no le hizo otros tres de milagro. Porque ocasiones tuvo para conseguirlo. Sin ritmo de juego, sin chispa nada más que en ciertas apariciones de Messi, el combinado albiceleste ofreció su peor cara en muchísimo tiempo y no fue para nada el miura que se temía para una España en apuros.

Argentina fue lo que nunca ha sido: un equipo apático. Si para Luis ha escampado, al Coco Basile le van a caer chuzos de punta. Apatía y ninguna posesión de la pelota, entregada al equipo español que tuvo en Iniesta, Xavi Hernández, Xabi Alonso y compañía a los dominadores del juego. Ayer debieron echar de menos los argentinos a Riquelme más que en toda su vida. Con él, al menos hubieran olido la bola. La falta de un nueve (Hernán Crespo, el titular, se borró por lesión), también la acusó el equipo, en manos ayer de Messi, Tévez, Saviola y Agüero que no son ni serán el delantero centro clásico.

Sin duda que los últimos acontecimientos tras la derrota en Estocolmo le sentaron a España como unas banderillas negras. Salió enchufada al partido, mucho más que su rival, que tardó más de media hora en tirar a puerta. El problema español es que a los delanteros les cuesta acertar (lo de Torres empieza a ser crónico) y los defensas conceden ocasiones de gol de patio de colegio al contrario. Por eso ganar es tarea de titanes. En el primer tiempo, Angulo falló un mano a mano clamoroso con Abbodanzieri (Messi lo haría después incluso peor ante Reina), Torres mandó fuera un cabezazo a medio metro de la portería de los que no se puede fallar. Luego llegó el gol de Xavi Hernández (100 partidos ya con España en todas las categorías y capitán ayer) y, finalmente Villa resolvió con una rabona un contragolpe personal sin ver que Iniesta le acompañaba. El meta argentino acertó a desviar el envío del Guaje, sorprendido por la ejecución. Ofensivamente España superó con nota el envite en lo que se refiere a la creaci la definición (va por Menotti, que por algo estaba Argentina delante) fue otro cantar. Un primer tiempo de al menos 2-1 acabó en empate y zozobra porque si arriba faltó punch asesino, atrás fue para asesinar futbolísticamente a más de uno. Se corrigió tras el descanso, pero la falta de entidad defensiva no es nueva, con o sin Puyol, el gran ausente ayer.

España encajó el gol del empate a los 55 segundos de abrir el marcador: una broma. Argentina sacó de centro, se acercó y se acercó al área hasta que Bilos batió a Reina entrando como Pedro por su casa. Más tarde Messi mandó un balón interior, largo, que eliminó de golpe a los centrales y a Capdevila. Tévez chutó fuera. Sucedió en unos minutos en los que sólo empujando, el discreto ataque argentino de ayer causó el pánico en Luis Aragonés y sus muchachos.

El segundo tiempo, con Xabi Alonso por Albelda, el equipo español no sólo mantuvo el buen tono creativo sino que mejoró en la circulación de la pelota. Extrañó ese cambio jugándose Luis la cabeza, pues ya se sabe que Albelda es el capitán del pasillo de seguridad con mando en plaza. Apostó Luis por los jugones, pero le faltó poco para quedarse con diez cuando Antonio López, picado con Ayala por una acción anterior del central valencianista, le agredió en acción de tarjeta roja en cualquier partido oficial. Fue lo peor de España, que buscó y buscó hasta dar en el clavo.

Incluso Cesc.

España acabó adelantándose en el marcador por mediación de un penalti, con los jugones (Cesc apareció al final) parando, templando y mandando ante un rival que se fue difuminando hasta hacerse irreconocible. Dos goles anulados por fuera de juego confirmaron que el campo hacía bajada hacia Abbondanzieri; el toque español tuvo momentos incluso de baile, lo que no deja de sorprender si pensamos en los espantos vividos en las últimas excursiones nórdicas del equipo.

Explicado que España ganó de punta a punta y reducido el debate a lo sumo a si Luis llamará o no en el futuro a Raúl, el 2-1 dejó una serie de reflexiones. Una, si el técnico planteará los partidos de verdad como acabó el de ayer, con una cierta recuperación del estilo del pre Mundial. Otra, que Iniesta igual no es indiscutible en el Barça, pero sí en la Selección. Y una tercera, y seguramente la más importante, urge arreglar el entramado defensivo, deficiente desde el Mundial. Este es el agujero por suturar de aquí a marzo pues no hay partido en el que España no encaje un gol y se permita varios errores que coronan como delantero del año en su país al que más cerca juega del portero español. Lo fue el irlandés Healy, del Leeds, de la Segunda inglesa, que nos hizo tres goles, y lo fueron Elmander y Allback, los suecos que decidieron el partido de Estocolomo. Suecia, por cierto, ganó ayer en Islandia y cuenta sus partidos por victorias.

Acabó, en fin, la semana más dura en años de la Selección con un triunfo claro ante una potencia que no lo fue. Y volvemos a lo de siempre: ¿podemos ilusionarnos con esta España que bailó a Argentina? ¿Y por qué no?

El 15 de noviembre, amistoso con Rumanía y en febrero, a Inglaterra

La Selección española jugará un partido más antes de echar el ciere a este año internacional. Será en noviembre, contra Rumanía, casi con toda seguridad en el estadio de La Rosaleda de Málaga. Ya en 2007, y con fecha por decidir, pero seguro que en el mes de febrero, el equipo nacional jugará en Inglaterra contra los 'pross'. La competición oficial volverá el 24 de marzo con la visita de Dinamarca, en partido de clasificación para la Eurocopa. Un calendario del gusto de Luis Aragonés que no sólo dio su visto bueno a los rivales sino que manifestó su opinión de que a España le va bien medirse con adversarios de fuste. Si pensamos en lo que sucedió en Islandia, Irlanda del Norte y Suecia y lo que vimos ayer, habrá que darle la razón.

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