Carlos Martínez | 28/06/2006
Durante toda la temporada, Zidane pareció que se había ido antes de despedirse. Nos engañábamos. El astro francés guardó para España su indiscutible calidad, sus coletazos fueron mortales.
Todo gran equipo necesita una piedra angular para edificar su fútbol. Cesc y sus 19 años garantizan que tenemos asegurado un estilo para años. Con Torres, los caminos hacia el gol están asegurados.
Una cosa nos queda clara después de este Mundial. La Selección será a partir de ahora el equipo de todos los españoles. Hubo épocas que fue el equipo de todos los sevillanos, ya lo es de toda España.
Lo intentamos. Nos vamos con distinta cara que otras veces. Tristes pero seguros de que hay futuro, que hemos ganado un estilo propio. Ahora lo más importante es no renunciar a él, defenderlo.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
La Comunidad analiza el 3-0 que encajaron los embajadores del 'jogo bonito'