AS.com Liga BBVA

Viernes, 25 de Mayo de 2012

ENTREVISTA | Monchi

"Me felicitó hasta Poli Rincón, el Betis puro"

Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, (San Fernando, 1968) es director técnico del Sevilla desde mayo de 2000 y fue futbolista del club durante diez años. El primer gol en Eindhoven lo metió él.

  • Compartir en Tuenti
  • Desplegar
  • Desplegar
  • Enviar por email
  • Imprimir

¿Para qué sirve cada uno?

Facebook

Comparte nuestras noticias con tus amigos en la red social que utilizan millones de personas en todo el mundo.

Twitter

Comparte tus noticias favoritas con tus amigos.

Tuenti

Comparte nuestras noticias con tus amigos en esta popular red social.

meneame

Sitio web que se sirve de la inteligencia colectiva para dar a conocer noticias. Los usuarios registrados envían historias que los demás usuarios del sitio pueden votar.

Tomás Guasch | 14/05/2006

¿Pero cómo habiendo sido usted portero sabe tanto de fútbol?

¡Ja, ja! Tengo coartada: fui suplente tanto tiempo que me sobró para aprender desde el banquillo. ¡Me fijaba mucho!

¿En quién?

Tuve la suerte de trabajar con Bilardo, Espárrago, Luis Aragonés, Cantatore De todos aprendí. Y como el fútbol me gusta tanto fui acaparando sensaciones, conocimientos, experiencias Lo que jamás pude imaginar es que acabaría siendo el director deportivo del Sevilla. Le cuento una buena: el hotel en el que estuvimos en Eindhoven es el mismo que ocupamos en cierta ocasión hace diez años. ¡Ni en broma pude suponer que volvería para ver al equipo ganar la UEFA y yo ocupando este cargo!

¿Cómo es un día cualquiera de su vida?

Llevo a mi niña al colegio y poco después de las nueve estoy en mi despacho y a lo que toque: reuniones, vídeos, redactado de informes Al entrenamiento voy todos los días por si necesitan algo Como fuera, generalmente por cosas de trabajo, y vuelvo al club a primera hora de la tarde. Eso si no viajo.

¿Cómo se ficha a un Baptista?

Una vez al mes viajamos a Brasil y Argentina y en cierta ocasión Ramón Vázquez (ex futbolista glorioso y uno de los técnicos del Sevilla) volvió hablando maravillas de un chico muy fuerte y muy interesante que jugaba en el Sao Paulo. Hicimos un seguimiento y aparcamos el asunto con la certeza de que estábamos ante un gran jugador. Cuando planificamos la temporada siguiente fuimos a por él.

¿Vista, arte?

Y suerte. Y trabajo. Sobre todo, trabajo. Antes de firmar un futbolista hay que verlo varias veces, hablar con él, saber qué tipo de persona es, qué gente le rodea... Acaparar la máxima información posible.

¿Y en la ejecución de todo eso Monchi es el número uno?

No, eso no me lo creo. Conozco directores deportivos muy buenos: Félix Carnero (Celta), Herrera (Zaragoza), Subirats (ex del Valencia), Llorente Gente de la que tengo mucho que aprender. Mi única ventaja es que además de haber sido un futbolista muy curioso, soy joven y puedo aprender mucho todavía.

¿Ya sabe lo que van a fichar para el año viene?

Sí lo sabemos. Pero no me pregunte, ¿eh?

¿Es pecado?

¡Mortal! En esto, una de las virtudes es la discreción. Pero sí, sabemos lo que queremos y tenemos un ramillete de posibilidades en cada puesto.

La pasta del Real Madrid por Sergio Ramos y Baptista supongo que le facilita el camino, claro.

Y la del Arsenal por Reyes. Fue un acierto negociador del presidente. Del Nido supo entender que la ocasión de vender era buena y lo hizo sin que el equipo perdiera pie. Hay mucha gente que me dice ahora qué sería del Sevilla con ellos tres.

¿Y?

No se puede pensar así: igual estarían ellos pero no Maresca, Kanouté o Adriano. En el fútbol hay que vivir al día.

Por cierto: ¿Alves se va al Barça?

Creo que no. A día de hoy no, vaya.

¿Quién fue su primer fichaje?

Antonio Notario, portero del Granada, hace seis años. Y sigue aquí.

¿Cuánto pagó?

Nada, vino con la carta de libertad que era lo que se estilaba en aquel Sevilla.

¿Qué jugador quiso firmar y no pudo?

Al holandés De Jong, que se me escapó con el pie en el avión de Amsterdam para cerrar la operación. Su madre se puso enferma y él prefirió irse al Hamburgo, por cercanía más que nada. Es un estupendo futbolista que habría triunfado aquí sin la menor duda.

¿Y de todos los que ha visto, a quien reficharía?

A dos, a Suker y a Polster. Si se pudieran fundir en uno sólo tendríamos el mejor delantero del mundo.

Además, usted toca la cantera.

Pero menos. Ahí el artista es Pablo Blanco, casualmente la persona que me trajo a mí al club. Recuerdo el día que me llamó y me preguntó si quería ser el director deportivo.

Pablo tiene un buen ojo que además le sirve para llorar; bueno, los dos.

Sí, me han contado su actuación en el Carrusel Deportivo del día de la final, ¡fue memorable! Pablo es un sevillista enorme, no le cabe el Sevilla en el corazón.

Lo que han vivido ustedes

No se puede explicar, hay que sentirlo, vivirlo. Es el triunfo de muchísima gente, la del club y la de todos los sevillistas del mundo. Han sido muchos años de espera, de sinsabores Me cuesta creer que seis años después de ejercer mi cargo, el equipo ha ganado la UEFA. La realidad ha superado todo lo previsible.

¿Cómo fue aquello de que estuvo a punto de irse al Almería?

Problemas personales me hicieron creer que igual necesitaba un cambio de aires, de ambiente. Finalmente hice caso a lo que me decía el corazón y está claro que acerté: está usted hablando con el hombre más feliz del mundo.

¿Por qué el Madrid trae a Gravesen, vamos a suponer, y el Sevilla a Maresca? Y no me ciegan sus dos golazos en la final, ¿eh?

El Sevilla puede firmar a Maresca, a Adriano, pero el Madrid no. Nosotros podemos inventar, ellos deben acertar.

Pero ustedes tienen más necesidad de dar en el clavo; 500 kilos del Sevilla por la borda son una cosa grave, en el Madrid no tanto. O en el Barça.

Eso también es verdad y, bueno, para eso trabajamos, para equivocarnos lo menos posible.

¿Se vería de director técnico en Chamartín, en el Camp Nou, en un grande?

¡Grande es el Sevilla!

¡Torero!

Bueno

Otro triunfador en la noche de Carrusel fue Joaquín Caparrós.

Es un amigo y un entrenador que dirigió al Sevilla durante cinco años importantísimos en los que se sentaron todas las bases de este éxito y de los que vendrán. Al acabar la final me acordé mucho de él y también de Juande Ramos, su sucesor, que tan mal lo pasó a principio de temporada. Vi el partido en la grada como acostumbro, pues no me gusta el palco. Allí pude empaparme de todo, del calor de la gente, de cómo desde el banquillo al último sevillista de la localidad más alta del estadio vivía este momento extraordinario.

¿Esa es la imagen que le queda?

Esa, la de la gente, el momento en que el árbitro pitó. ¡El cielo tocamos! Yo veía estas cosas por la tele, al Madrid festejar sus muchos títulos, al Liverpool, al Chelsea Y de pronto, ahí estábamos nosotros, como protagonistas principales. Y la vuelta a casa, ¡qué le voy a contar! Aterrizamos a las nueve y media de la noche y llegué a mi casa pasadas las cuatro de la mañana. ¡Fue una explosión de sevillismo!

¿Cuántos béticos le han felicitado?

Muchos, tengo muchos amigos béticos y todos lo hicieron.

¿Por ejemplo?

Es gente anónima, gente de verdad.

Algún famoso verdiblanco habría.

Poli Rincón, que es el Betis puro.

O sea, que por un rato se paró el cainismo sevillano, ¿no?

Sevilla es como es, única en el mundo y sobran explicaciones. Pero el señorío y el respeto están por encima de todo. Eso se lo digo yo a todo el que me quiere escuchar, empezando por mi niña.

Dinero igual no le dejará usted, pero si asimila todo eso, esa niña p'a mi niño la quisiera.

Hay cosas que no se comercia con ella, ni se discuten.

¿Y del Nido?

Amigo y presidente, una persona fundamental en el Sevilla y en mi vida. Me apoyó muchísimo en los malos momentos, tanto que nunca podré agradecérselo porque necesitaría tantos años para hacerlo que la vida no me los dará. ¿Sabe lo que me dijo en el avión de vuelta a casa?

Ni idea.

Me dijo: "Te voy a dar tres meses que no los vas a olvidar en tu vida".

¿De vacaciones?

¡Ja, ja! De presión, de trabajo, de pelear por hacer mejor al Sevilla. Acepté el reto, por supuesto.

¿Qué otro momento sevillista le disputa el podio al de Eindhoven?

El del ascenso, que fue mi último partido como futbolista profesional. Fue un Sevilla-Villarreal y el portero rival fue Andrés Palop.

¡Porterazo!

Más que eso: porterazo y una persona excepcional.

Antoñito y Pablo Alfaro estuvieron en la final. Bonita lección, ¿eh?

No podían faltar porque representan lo que es y ha sido el Sevilla de estos últimos años: el jugador que vino de fuera y se quedó para siempre en nuestros corazones, Pablo por supuesto, y el chico de la cantera. Eso ha sido el Sevilla.

Y el martes, Baptista y Sergio Ramos en Nervión.

Celebré que a Sergio le quitaran la tarjeta y pueda volver al estadio que fue su casa.

Le cuento un secreto: la otra noche, en el súper Larguero del Palacio de los Deportes de Madrid, me dijo Sergio: "Estaba como loco pensando que me podía perder ese partido. ¡Pero la que me van a liar!"

¡Es que le queremos mucho!

Ya. Quien bien te quiere

Yo se que a Sergio también se le escapó alguna lágrima la otra noche.

Es que ustedes, además de futbolistas hacen tíos fenómenos.

Presumimos de ellos.

Suerte y muchísimas felicidades, Monchi.

Muchas gracias, sé que también le sale del corazón.

También te puede interesar:

Otras ediciones

ÚLTIMAS NOTICIAS


Secciones
Otros medios Asociados
© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00
MEDIOS ASOCIADOS:
OTROS MEDIOS: