Marco Ruiz | 02/02/2008
Hace mucho tiempo que no se ven, pero en pocos minutos se han puesto al día. Del Bosque viene de jugar al pádel (que llena los ratos de ocio en los que no ve fútbol), Santillana ha pasado la mañana en su despacho de Reebok y García Hernández llega de Valdebebas, donde acaba de pasarle a Manolo Ruiz los informes del Almería. De hablar del Almería se trata precisamente, ya que los tres fueron protagonistas del primer partido oficial (y del segundo) que enfrentó al equipo andaluz en su tierra con el Madrid, allá por 1979 (y 1980).
"En el 1-1 de 1979 hacía un calor de justicia, 36 grados a la sombra", arranca Del Bosque. "Boskov nos había concentrado en un hotel de Almerimar ('Cuando aún no había casi nada allí', le interrumpe García Hernández"), porque él tenía una casa en esa zona". Santillana también hace memoria: "Cunningham, recién llegado, iba a debutar, pero se levantó con el cuerpo lleno de ronchas". Los tres se ríen. "Goyo Benito se le acercaba y le decía, muy despacio, pensando que así le entendería: "¡Te han pi-ca-do los mos-qui-tos!". La cara de Laurie era un poema. Sólo salió a calentar...". Una historia que refrenda la crónica del AS en blanco y negro de la época: "Lo que sólo sirvió al público para ver a Cunningham las piernas brillantes como ascuas por las friegas".
Santillana aún recuerda a aquel central, Piñero, "que no paraba de subirse a mi chepa, qué tío más difícil". Y aún así pudo marcar de disparo cruzado. Habla Del Bosque: "Aquello dejó frío al público". García Hernández: "Y a los dos minutos empató Arias, ¡y cuánto nos costó que así se quedara la cosa!". Del Bosque asiente: "Campo pequeño, público encima, calor, césped con calvas... Almería siempre fue un campo asfixiante". Todos lo confirman: "El público llegó dos horas antes y entraron 2.000 personas más del aforo permitido. Estaban subidos hasta en las torretas de la luz".
Segundo acto. El Almería repitió estrategia al año siguiente. En plena ola de calor en el mes de septiembre (1ª jornada de Liga), puso el partido a las 15:30 y se rozaron los 40 grados. "¡Todo el mundo estaba en pelotas en las gradas!", comentan. "Los dos equipos lo dimos todo en el primer tiempo. En el segundo no hubo fútbol". García Hernández abrió la lata en el 25': "No me acuerdo bien de quién centro, pero sí de que empalmé una volea de escándalo. Fue muy especial para mí, porque en la siguiente jornada le metimos siete al Athletic en casa, yo marqué tres y me puse pichichi con Cabrera, el del Atleti". Sus compañeros hablan del buen hacer de los García y de otros de la casa como Isidro... En el 32' Cunningham marcó el 2-0, "y el empuje del Almería se acabó en el 37' con el tanto de cabeza de Rolón". Del Bosque se acuerda de este ariete: "Creo que era uruguayo. Un tanque. ¡Qué fuerza! Era capaz de lo mejor y de lo peor. Qué recuerdos, qué tirón tenía el fútbol por aquellas tierras".
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
La Comunidad analiza el 3-0 que encajaron los embajadores del 'jogo bonito'