| 05/05/2008
El Bayern de Múnich se coronó ayer campeón alemán por vigesimoprimera vez gracias a un empate a domicilio a cero goles ante el Wolfsburgo, que lo hace inalcanzable a falta de tres jornadas para que termine la Bundesliga. El conjunto bávaro acumula así diez puntos de ventaja sobre su perseguidor, el Werder Bremen.
El conjunto de Ottmar Hitzfeld salió al campo tomándose las cosas con excesiva calma y el Wolfsburgo fue claro dominador a lo largo de los 90 minutos. El Bayern sólo dio espectáculo tras el pitido final, con su acostumbrada celebración de títulos, que incluye ríos de cerveza derramados. Una celebración que llega en un momento muy oportuno, apenas tres días después de que el Zenit le arrebatara, con una sonrojante goleada (4-0), un lugar en la final de la Copa de la UEFA.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
La Comunidad charla de las canteras de los equipos punteros
