Javier Rodríguez | 09/06/2008
Un gol de Goiria, ya en el último tramo del partido, significó la victoria y la tranquilidad definitiva para el Eibar frente a un Numancia relajado y que se dejó llevar en Ipurúa.
Mientras los locales mordían en cada balón, el líder y campeón sólo daba sensación de movilidad y de poder poner en aprietos al meta Cuéllar cuando el balón pasaba por los pies de Quero o Huete, uno de los seis canteranos que alineó Gonzalo Arconada ante la sucesión de bajas del equipo. El media punta dejó buenas sensaciones a su paso por el estadio eibarrés, con velocidad de desplazamiento y también de ejecución, y con Quero formó por momentos una buena sociedad. El resto del equipo no estaba en la misma dinámica de actividad. En realidad las promesas, decididas a aprovechar su oportunidad, parecían jugar un partido y los veteranos, otro bien distinto; el mejor ejemplo de ello fueron las tarjetas amarillas que antes de la media hora de partido ya habían visto el propio Huete y Gabi, que no rehuían la pelea.
También disfrutó bajo los palos el joven guardameta Diego, que en el minuto 28 realizó una excelente intervención para evitar el gol de Markel, y además vio cómo Altuna y Goiria desaprovechaban claras ocasiones ante su marco.
Pero con el paso de los minutos, el Eibar incrementó su presencia sobre el área del Numancia, y sólo la ansiedad le privó del gol. El reloj incrementaba el nerviosismo guipuzcoano y, a pesar de las facilidades para recuperar una y otra vez el balón ante un centro del campo soriano sin demasiado peso específico, no llegaba el remate final.
Cuando Biel Medina cabeceó fuera, libre de marca, un saque de esquina, ya en el minuto 64, las gradas se empezaban a impacientar y a no pocos seguidores eibarreses les empezaba a parecer que sus delanteros no serían capaces de anotar ni aunque se agrandase un metro la portería.
Sin embargo, un buen centro sobre Goiria permitió al ariete penetrar por el centro de la zaga visitante, en el minuto 71, y provocar la algarabía en las gradas de Ipurúa. De ahí al final poco sucedió, porque tampoco el Numancia pareció por la labor de meterse en guerras ajenas, y ni siquiera apretó en busca de un empate que hubiera comprometido al Eibar.
"El Eibar dispuso de más ocasiones, aunque se notó que estaban ansiosos por la necesidad de la victoria. Nosotros estuvimos por momentos bien, tuvimos alguna opción, pero ellos tuvieron más. ¿Regalo? De eso nada, sólo que el Eibar necesitaba la victoria y ha ido a por ella. Intentamos ir a por el partido, pero no estuvimos acertados. Para Diego, Huete y Gabi habrá sido una buena experiencia saber lo que es jugar en Segunda desde el inicio".
"Voluntad, interés y ganas pusimos todo el año, pero éste era el partido en el que teníamos más motivación y premio que el Numancia, porque ellos tenían los deberes hechos. Pensábamos que tarde o temprano nuestra ilusión nos iba a dar el premio, y al final llegó. Habíamos tenido cuatro ocasiones antes del gol, pero la prisa y la ansiedad nos llevó a algo que no tenía que haberse producido tras dos tercios de temporada muy buenos por nuestra parte".
Altuna En un partido de guante blanco, hizo una falta al final del partido que le costó la cartulina amarilla.
Huete El media punta fue el mejor del Numancia. Derrochó velocidad y desparpajo en sus acciones.
Gabi El canterano sufrió mucho por las constantes subidas por la banda de Codina. Se le notó inexperto.
Goiria El ariete anotó su gol número 14, dando una victoria al Eibar que vale prácticamente la salvación.
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