V. López | 09/07/2008
"Ya no hay marcha atrás", aseguran los compradores del Levante. El grupo de inversores encabezado por Tomás Carmona, Pedro Ruiz y Salvador Villena dice tenerlo todo atado y cerrado para proceder a la firma en la notaría y sellar definitivamente el culebrón que hay en torno a la venta del club granota. De hecho, tienen previsto emitir hoy un comunicado mediante alguna agencia de información para confirmar el lugar, la fecha y la hora en la que se producirá el traspaso de las acciones. El lugar está claro, la notaría de Emilio Orts en la capital del Turia y la fecha también, mañana mismo, o al menos eso es lo que van a anunciar. Falta saber sólo la hora y si este anuncio será el definitivo para que el Levante cambie de dueños.
El tiempo apremia y la petición del concurso de acreedores (además de que la pretemporada granota comienza el próximo lunes) ha provocado que los inversores se hayan puesto las pilas. Han querido esperar a que estén los tres cabecillas en Valencia para atarlo todo (Carmona todavía estaba ayer en Italia y llega hoy). Saben que juegan al límite, ya juez podría admitir a trámite la Ley Concursal hoy mismo. No quieren demorar más la operación e insisten en que "de esta semana no pasa".
Por otro lado, está prevista la presentación de Lucas Alcaraz para el viernes y ayer se reunieron con el dueño de la marca deportiva Luanvi para hablar de las nuevas equipaciones que lucirán en el año del centenario del Levante.
Los empleados del Levante, igual que los futbolistas, siguen sin cobrar y por eso han decidido protestar. Para hoy está prevista una manifestación a las puertas de las oficinas del club. Desplegarán una pancarta reivindicativa y leerán un comunicado para hacer pública su situación y pedir a la directiva una solución inmediata. "No somos estrellas del fútbol, somos mileuristas y esto es insostenible: algunos vivimos situaciones realmente dramáticas", comentaban.
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