José Antonio Alba | 16/06/2008
Toda la mala suerte que el Córdoba ha padecido durante la temporada se volvió de cara en el último momento de la última jornada. El penalti fallado por el Cádiz dio al Córdoba la salvación de la categoría de una forma agónica y tremendamente sufrida, aunque no menos justa por como ha terminado el equipo la campaña y por sus méritos en gran parte del campeonato.
Los blanquiverdes viajaban a San Sebastián sabiendo que todo lo que no fuera ganar les haría no depender de sí mismo y así ocurrió.
Del partido en sí, hay que decir que el Córdoba mereció más de lo que refleja el marcador, pues gozó de las ocasiones más claras ante una Real que se jugaba la posibilidad de estar en Primera División. José González plantó muy bien a su equipo en el campo y concedió pocas opciones al conjunto vasco que sólo disfrutó del control del balón.
El gol de Pineda fue contrarrestado por Labaka en el primer tiempo que dio paso a una segunda parte, en la que el Córdoba perdonó para acabar casi pidiendo la hora ante una Real que nunca se rindió a pesar de que no tenía opciones ya de ascenso.
Lo verdaderamente agónico llegó con el partido finalizado y los jugadores blanquiverdes escuchando la radio. El penalti del Cádiz les heló la sangre, pero el fallo de Abraham Paz dio paso a una celebración inenarrable. Que no se repita, por favor.
"Sabíamos que la valoración iba a ir en función del ascenso o no, y yo, desde que vine, estaba convencido que de que se conseguiría, pero no ha podido ser así, y siento mucho dolor. Ahora mismo, habría que buscar en los partidos en los que nos hemos dejado puntos, pero yo lo advertí, y dije que era muy importante llegar a la última jornada dependiendo de nosotros mismos. Lo tuvimos en la mano y se marchó. Hice todo lo que estaba en mi mano".
"Pienso que el fútbol, en determinados momentos, ha sido muy cruel y finalmente ha sonreído la fortuna en el Rizo Pérez. Hay motivos para estar más que satisfechos, porque la permanencia es importante para la ciudad y para un equipo que está creciendo. Hay que darle la enhorabuena a la afición del Córdoba, que nos ha respaldado y apoyado en todo momento. Ellos son los que han obrado el milagro y yo, estoy muy satisfecho".
Martí
En un partido sin faltas graves, vio la amarilla por una fea entrada sobre un rival en el centro del campo.
Asen
Ha finalizado la temporada en su mejor momento. No falló en el pase y siempre fue un peligro para la defensa.
Delibasic
No se le vio en todo el partido y estuvo desaparecido en ataque y siempre fue esperado por la defensa rival.
Pineda
Su gol dio un punto que, a la postre, sirvió para mantener a su equipo. Incansable en la presión y vital en el remate.
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