L. De La Cruz | 09/04/2008
Augusto César Lendoiro ha aguantado esta temporada a Lotina en el banquillo contra viento y marea. El presidente ha confiado en el técnico de Meñaka incluso cuando el equipo ha estado cinco puntos por debajo de la salvación al iniciarse la segunda vuelta. En esos momentos duros, Lendoiro y Lotina llegaron a un pacto verbal por el que el preparador vasco renovaría por una temporada si lograba mantener al Depor en Primera.
Después de la derrota en Almería en la jornada 20 el técnico vivió sus peores momentos, jugándose el puesto el domingo siguiente en Riazor ante el Espanyol. El Depor ganó aquel partido (2-0) y a partir de ahí ha sido un cohete. La gran racha ha colocado a los coruñeses siete puntos por encima del descenso. Así, si el próximo domingo el Deportivo derrota al Athletic en Riazor habrá alcanzado la cifra de los 43 puntos, la mítica barrera que todas las temporadas separa el descenso de la salvación. Una vez logrado esto, sólo falta que presidente y técnico pongan fecha y hora a la firma de la renovación.
El pacto entre caballeros de Lendoiro y Lotina está por encima del contrato que firmaron este verano. De todas formas, en él también hay una cláusula que establece que el técnico vasco renovará automáticamente si termina la Liga entre los doce primeros. El Depor es en estos momentos 13, pero si vence al Athletic acabará la jornada, como mínimo, en el puesto 12.
El morbo de la renovación de Lotina es doble, ya que puede lograrla ante Joaquín Caparrós, su antecesor en el cargo. Hay que recordar que el de Utrera se marchó la pasada temporada, a pesar de tener un año más firmado, después de mantener fuertes divergencias con Lendoiro. Al final, hubo acuerdo y el utrerano terminó luego en el Athletic.
Joaquín Caparrós fue el elegido para afrontar los tiempos de crisis económica. El utrerano lideró la apuesta por la cantera y creó el Babydepor. Depuró veteranos (contratos altos), no pasó apuros deportivos, pero se fue al Athletic con un año de contrato firmado por desavenencias con el presidente.
Javier Irureta fue técnico entre 1998 y 2005. Con él en el banquillo y fichajes multimillonarios, el Depor vivió sus años de mayor esplendor. Se jugaron cinco años seguidos en Champions, se conquistaron dos Supercopas, una Liga (2000) y la Copa del Centenariazo (2002).
Arsenio Iglesias es el técnico de la casa por excelencia. Tras varios pasos por el banquillo, ascendió al Depor a Primera tras 18 años en Segunda (1991); lo salvó al año siguiente tras el cese de Boronat (92), creó el Superdepor y ganó el primer título del club: la Copa de 1995.
El buen ojo de Lendoiro con los entrenadores tiene en Toshack su punto negro. El galés llegó tras Arsenio y ganó la Supercopa frente a Real Madrid. Al año siguiente fue cesado. Carlos Alberto Silva le sustituyó y cayó al año siguiente. Corral fue el puente hasta la llegada de Jabo.
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