Fran Galván | 29/08/2008
Ser capitán de un equipo de fútbol además de un privilegio es una responsabilidad. Para Míchel y Amaya, los dos capitanes del Rayo Vallecano, es sobre todo un privilegio. Míchel comenta al respecto que "siendo de la casa, poder llevar el brazalete y ser el capitán me llena de orgullo". Amaya opina exactamente igual que su compañero: "Es una satisfacción muy grande, llevo desde los nueve años en el Rayo, De pequeño siempre he soñado con estar en el primer equipo y ser el capitán, estoy muy orgulloso de serlo".
En el Rayo a los capitanes se eligen según la cantidad de años que llevan en el primer equipo. La función fundamental que tienen es la de portavoces del vestuario. Amaya lo define así: "Somos los portavoces de las decisiones que se toman en el vestuario, nos encargamos de comunicárselas al entrenador. Un poco como si fueras el presidente de la comunidad". Míchel además piensa que son modelos para los jóvenes: "Los capitanes somos referencia para la gente joven, se fijan más en nosotros. Y también debemos provocar que el grupo esté unido".
En otra cosa que también coinciden los dos jefes rayistas es en que en las decisiones del vestuario su voto no cuenta más que otro, sino que son un grupo, y ellos lo único que hacen es comunicarlo a la directiva o entrenador.
El club de Vallecas, sigue a expensas de los movimientos del mercado para poder cerrar su plantilla definitivamente. El caso del portero se ha enfriado, pero por si Cobeño acaba marchándose al Getafe la secretaría técnica ha cerrado el círculo de candidatos en el portero del Murcia Carini. Otro tema que puede cerrarse en las próximas horas es el fichaje del extremo izquierdo, que quieren que llegue totalmente libre.
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