José A. Alba | 15/05/2008
El Córdoba se vuelve a jugar la vida este domingo en el Carlos Belmonte, un estadio que conoce perfectamente Jose González. El actual técnico blanquiverde entrenó allí una temporada en Primera y sabe que no será un partido fácil. De hecho, el principal mensaje que ha lanzado el gaditano está en evitar cualquier tipo de alegría tras la victoria del domingo pasado: "En la situación en la que estamos no nos podemos permitir tener ninguna euforia, sería absurdo. Seguimos en una pelea complicada, aunque vivos. Yo transmito al equipo que el partido ante el Albacete es el último".
El técnico blanquiverde no valoró la posibilidad de pensar si el empate podría ser positivo: "Igual un punto no sirve para nada. Sería bueno si somos un desastre, pero en principio sólo contemplo ir a ganar. Todos los jugadores están enchufados porque mal iríamos si alguno no lo está. Estamos jugando con la ilusión de la afición. No creo que haya nadie así".
Sobre el rival, Jose subrayó que "está acostumbrado a vivir ahí. Tienen un equipo que sabe a qué juega y que está respondiendo en casa". El entrenador del Córdoba aseguró que allí dejó amigos y que "el público es soberano, pero cuando estuve allí cumplí con mi cometido. Me dijeron que debía quedar cuarto por la cola y me echaron cuando estaba un punto por encima de esa posición. Me dieron un Minardi y hay quien pensaba que había que estar arriba".
El gaditano no guarda rencor: "Cuando me el equipo desgraciadamente ya no fue tan competitivo. Siempre les estaré agradecidos porque me dieron la oportunidad de entrenar en Primera con 37 años".
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