F. O. | 17/05/2008
Gerard Piqué tenía desconectados ayer los dos teléfonos móviles con números de Inglaterra. El tercero, de una compañía telefónica española, sí funcionaba, pero el central del Manchester United no respondía. Normal: el catalán sólo estaba pendiente de una llamada, más allá de las de sus familiares y amigos; la de un representante del Barcelona. Apenas unos días, horas si se quiere, separan a Piqué de una decisión esperada largamente, desde que dejó de vestir de blaugrana para probar suerte en la Premiership: la de volver al Barça por la puerta grande, para jugar en el Camp Nou.
Txiki Begiristain, secretario técnico del Barça, ha mantenido varias y largas conversaciones con el agente de Piqué, Arturo Canales. AS dejó reseña de ello cuando se produjeron las primeras charlas, el pasado 20 de febrero, en vísperas del partido contra el Celtic en Glasgow. Hay un acuerdo básico entre ambas partes, a la espera de que el United se decida al traspaso.
Opción. Piqué espera estampar la firma como nuevo jugador del Barça tras disputar la final de la Champions League, el próximo miércoles, ante el Chelsea. Tiene una oferta más interesante desde el punto de vista económico, proveniente de la Juventus de Turín, e incluso la propuesta del United para prorrogar el contrato que le une al club de Manchester hasta el 30 de junio de 2009. Pero el Barça le tira mucho. "Volvería nadando", bromeó al respecto una persona cercana al joven central, de 21 años.
De su nómina de centrales, el Barça pierde para la próxima campaña a Lilian Thuram y tendrá a Gabriel Milito de baja por lesión al menos hasta enero del próximo año.
Gerard Piqué se fue a Manchester cuando tenía 17 años, la edad actual de Bojan Krkic. Como central del Juvenil A ya prometía convertirse en un buen defensa. La pasada temporada jugó cedido en el Zaragoza, y si cuajan las últimas negociaciones entre el Barça y el United regresará a la que fue su casa.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

