Jueves, 08 de Enero de 2009
A. Martínez | 07/02/2008
Sí, ya son muchos. Llevo jugando desde 1991.
Pues que tuve muchísima mala suerte, para que le voy a decir otra cosa.
Debuté en el Zaragoza y, de repente, con sólo 20 años, me vi jugando una final de Copa ante el Real Madrid. Allí tenía por delante a Pardeza e Higuera, ambos internacionales, y a Esnaider, igual con Argentina. En la temporada siguiente ganamos la Copa al Celta, pero cuando iba a salir al campo expulsaron a Aragón y tuve que celebrarlo desde el banquillo.
Eso es sólo el principio. Decidí irme a Osasuna justo cuando el Zaragoza ganó la Recopa, pero ese año me quiso el Atlético en diciembre. Osasuna no me dejó ir y luego el Atlético logró el doblete. Me pasó algo parecido en el Celta, el Villarreal y el Sevilla, aunque me siento orgulloso de todo lo que he hecho. Soy un luchador y guardo muy buenos recuerdos de todos los equipos y los compañeros que he conocido.
Fue un placer compartir delantera con Pardeza e Higuera, y luego con Andreas Brehme. Fue maravilloso ver entrenar a Mazinho, un gran profesional.
Sí, jugué con él un Mundial de juveniles en Arabia Saudí y luego fuimos a la preselección para los Juegos de Barcelona. Pero al final a mí no me convocaron, y a él sí.
La ilusión. No importa el DNI si realmente amas este deporte, te gusta entrenar todos los días, cuidarte, ir de concentración... Ahora veo a jugadores muy jóvenes que parece que tengan 34 años.
El fútbol es diferente a Primera. Se habla más del rival, de cómo defenderlo, que del propio equipo. Como dijo Valdano, y en esta categoría se ajusta más, el fútbol es un estado de ánimo. Si no, ¿cómo se explica que Málaga y Numancia estén en ascenso con la misma plantilla que el año pasado luchó por no bajar?.
Se había marcado el reto de ascender, pero ese tren ya ha pasado. Ese es el problema: si sigues pensando en que se te ha escapado, estás perdido, porque viene otro por detrás y te atropella. Espero ayudar a evitarlo con goles.
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