EFE | 20/12/2007
Cosmin Contra, defensa rumano del Getafe, explicó el altercado por el que fue condenado a un año de cárcel en su país, y aseguró que "la justicia" va a estar de su parte.
"Un policía le dio un golpe con su coche al de mi mujer. Los niños estaban llorando y mi mujer se asustó porque el chico era muy chulo. Me llamó por teléfono y yo llegué. Estaba tranquilo porque los niños estaban bien. El chico me dijo que no tenía el seguro allí y le pedí su DNI y teléfono. Entonces empezó a decir cosas de mi familia. Después llamó a la televisión y pidió partes médicos", dijo.
"Yo no le hice nada. Incluso se dio de baja en el trabajo. Él desde el principio me pidió dinero y le respondí que éste se gana con mi sudor y que no le iba a dar nada. Y después llegó la jueza que ha querido ser noticia. Esto no se va a quedar aquí. Al final voy a tener la razón, no me va a pasar nada y la justicia va a estar de mi parte", añadió.
Asimismo, insistió en que el policía "era muy chulo" y que "sin querer" le cogió de la cara "sin golpearle" porque sabía que se podía montar "un revuelo". "Luego él ha dicho que le había golpeado, tirado sobre los coches y que casi le había matado. Desde el principio quería dinero. Cuando se dio cuenta de que era yo, me dijo: "Veo que tienes dos todoterrenos, voy a hacer que me compres a mí uno".
También destacó que va a recurrir la sentencia y subrayó que "no puede ser que un chico" haga todo lo posible para sacarle dinero al lateral derecho rumano. "Es un delito lo que ha hecho la jueza, fallar una sentencia sin tener pruebas", aseveró.
Además, Contra bromeó sobre su situación y destacó que en el vestuario del Getafe le llaman "convicto" y que cada componente de la plantilla "cogerá" un día a la semana para visitarle.
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