Pedro Morata | 29/12/2007
Parece que al Valencia lo presidiera Ramón Calderón o Joan Laporta, porque es imposible dañar tanto la imagen del club, salvo que lo presidan tus enemigos deportivos. Soler reapareció ayer tras su preocupante enfermedad, que felizmente acabó en un cuadro de estrés. Se podía haber quedado en un balneario, antes de hacer el ridículo y volver a arrastrar la imagen del Valencia por el circo, para dar carnaza a las risas y la mofa. Se quedó tan ancho asegurando que nos hemos inventado que se han cargado a Cañizares, Albelda y Angulo. Borraron las declaraciones de la pagina web en las que el vicepresidente, los finiquitaba: "A todos se les acaba la carrera profesional". Una obra de teatro ridícula para salirse del charco jurídico en el que se han metido.
Los abogados de los tres jugadores tienen munición para exigir la rescisión de los contratos y cobrar lo que tienen firmado. Pero no se vayan que aún hay más: por la tarde, Koeman contradijo a su presidente y volvió a reiterarles a los jugadores que no los va a convocar más y que se busquen la vida. Los futbolistas (que han ganado en el Valencia lo que nunca ganaran Koeman ni Soler) no se merecen que manche de esta forma su historial sembrando la duda, ni las navidades que les han dado. Y el Valencia no se merece tener un presidente que ridiculiza constantemente al club. O se va o hay que desalojarlo amistosamente, para que no se estrese más. Que vengan los GEOS con una sonrisa en la boca, o tenemos sainete para rato. ¿Hasta cuándo durará?
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