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Cruyff. AS |
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Johan
Cruyff es uno de los mayores revolucionarios del fútbol. Unánimemente
reconocido como uno de los cuatro mejores jugadores de la
Historia (junto a Pelé, Di Stéfano y Maradona), Cruyff es
único porque, además, fue capaz de dejar su impronta como
uno de los entrenadores más innovadores que ha dado el balompié
moderno. Su padre regentaba una frutería a una manzana del
estadio del Ajax de Amsterdam de la que él y su hermano escapaban
constantemente para colarse en las instalaciones del club.
Los jugadores del equipo, entonces apenas profesionalizado
y sin ningún peso en la Europa futbolística, acogían a los
Cruyff en los entrenamientos.
En aquellos partidillos se curtió el joven jugador que pronto
iba a liderar a un equipo de leyenda. Debutó con sólo 17 años
contra el Groningen y marcó uno de los goles del partido.
Era el comienzo de una época. El equipo, construido alrededor
de su figura, iba a ganar seis de los siguientes siete campeonatos
y, en 1969 alcanzó su primera final de la Copa de Europa -fue
derrotado por el Milán-. El germen del once mítico del Ajax
(con Ruud Krol, Ari Haan, Johan Neeskens, Muhren, Rep y Keizer,
entre otros) invitaba a soñar. Guiado por Cruyff, el Ajax
holandés, un perfecto desconocido hasta ese momento, se hizo
con tres Copas de Europa consecutivas (1971, 1972 y 1973).
Podían haber sido más si su alma, Johan, no hubiera fichado
por el Barcelona tras la última de ellas. Si aquel equipo
dejó una huella no fue tanto por los títulos que ganó sino
por cómo los ganó. El Ajax era rápido, imaginativo, eficaz
y solidario. Por si fuera poco, jugaba bonito, divertido.
Era el fútbol total ajaccied. Todos contribuían al bien del
equipo y daban carpetazo a los cerrojos que venían dominando
Europa. Es famosa la sentencia del argentino Bocchini, asombrado
tras ver jugar a los holandeses: "Cruyff corría, pero era
bueno". La Holanda que disputó el Mundial del 74 se basaba
en aquel equipazo. Pero como ya había ocurrido con Hungría
en los 50, el mejor fútbol no llegó a obtener su recompensa
ni aquel verano ni cuatro después en Argentina. Pese a que
Cruyff sólo contaba entonces 27 años, nunca volvería a brillar
como en aquel primer lustro de los 70.
Cerró su carrera con dignidad y triunfos (dos dobletes consecutivos
en el Ajax y en el Feyenoord en 1983 y 1984), pero su estrella
no volvió a brillar hasta los 90. Primero resucitó al Ajax
con jugadores como Bergkamp o Van Basten, y, seguido, volvió
a Barcelona donde creó de la nada al mejor Barça de la Historia.
Como cuando era jugador, su equipo volvió a caracterizarse
por la generosidad con el espectáculo en una panorama en el
que el catenaccio italiano lo contaminaba todo. La última
victoria contra el aburrimiento del holandés.
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FECHA
DE NACIMIENTO:
25 de abril de 1951 en Amsterdam |
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CLUBES:
Ajax (en dos etapas), Barcelona, Los Angeles
Aztecs, Washington Diplomats (en dos etapas), Levante
y Feyenoord |
PALMARÉS
COMO JUGADOR:
Balón de Oro en 1971, 1973 y 1974; Balón
de Bronce en 1975, una Copa Intercontinental, una
Supercopa de Europa, tres Copas de Europa, nueve
Ligas holandesas, una Liga española, seis
Copas de Holanda, una Copa del Rey. Jugó
un Mundial (Alemania-74, 2º), 48 veces internacional
(33 goles). |
TRAYECTORIA
COMO ENTRENADOR:
Ajax y Barcelona |
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PALMARÉS
COMO ENTRENADOR:
Una Copa de Europa, dos Recopas, cuatro
Ligas españolas, dos Copas holandesas
y una Copa del Rey |
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