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MALDINI
Hace unos días, la imagen de Beckham regateando latas
de aceite lubricante Castrol en su gira por Asia daba la vuelta
al mundo. David firmó en abril del año pasado un contrato
con la firma petrolera para anunciar sus productos, y se estima
que al menos el ochenta por ciento de los clientes en Tailandia,
Vietnam y China comprarán productos Castrol tras el acuerdo.
Un ejemplo más del futbolista negocio por excelencia, de
cómo la pareja explota todo su glamour y fama. Sólo
la pugna entre Adidas y Nike por sus botas refleja la dimensión
que ya alcanzó hace tres años.
El Manchester United tenía contrato
con Umbro, Nike intentaba arrebatárselo para la temporada
siguiente y Adidas firmó a su vez un contrato con Beckham.
Las cifras que se barajaron en la pugna, tremendas. Nike doblegó
a Umbro y llegó a un acuerdo con el Manchester United por
más de 500 millones de euros (ochenta y cinco mil millones
de pesetas) por los próximos quince años. Al acuerdo
se llegó en plena temporada y con el equipo vistiendo Umbro.
Faltaba convencer a Beckham, y Nike le prometió doblar cualquier
cifra que Adidas propusiese. Lo que pasó, de película.
Poco antes de la Navidad de 2000, Beckham tenía que volar
a Milán para presentar su autobiografía y allí
le esperaba tanto Nike como Adidas para las negociaciones. Beckham
no pudo ir a Milán por cierre del aeropuerto de Londres y
los dirigentes de Adidas Internacional estuvieron más avispados,
se presentaron en Inglaterra y cerraron el acuerdo. No trascendieron
las cifras, pero sí que la derrotada Nike tenía como
cifra inicial en la puja más de 10 millones de euros por
cinco años. Así que imaginemos una cantidad muy superior.
Los patrocinadores. Adidas es uno de
sus sponsors, por tanto. El resto sería interminable, pero
un repaso de los más importantes demuestra la dimensión
del personaje. Con la firma de ropa Marks & Spencer acordó
más de 4,5 millones de euros por ser el modelo de las nuevas
tendencias, que acaba de presentar con Beckham en la temporada de
verano. Para la compañía británica Beckham
es el ideal para nuestra firma de ropa masculina, no sólo
por su condición de número uno del deporte sino por
su gran estilo y sentido para la moda. Pepsi le paga otros
4,5 millones de euros al año, y es una de las caras principales
de su publicidad. Hace varios anuncios en solitario y el famoso
en el Oeste junto a los madridistas Roberto Carlos y Raúl
entre otros. Seguro que los principales responsables de Pepsi se
tiraban de los pelos tras la entrada de Duscher que pudo dejar a
Beckham sin Mundial. Tenían ya listo el anuncio en el que
David peleaba contra luchadores de sumo y que se proyectaría
infinidad de veces durante el torneo en la televisión japonesa.
Más contratos. La compañía de telefonía
móvil Vodafone acaba de firmarle por dos años como
emblema de su campaña de publicidad. 5 millones de euros
los próximos dos años por una campaña que va
más allá de los anuncios televisivos. La imagen de
Beckham la podrán tener en su teléfono móvil
todos los usuarios de la compañía, que incluso podrán
recibir mensajes grabados por el propio Beckham. Un acuerdo histórico
que puede servir de rampa para otros.
Adorado en Asia. Nos quedan tres firmas
más para completar la principal alineación del negocio
Beckham. Brylcreem es un fijador de pelo con el que David tiene
un contrato de doscientos millones de pesetas anuales. El año
pasado se comentó mucho en los tabloides ingleses las dudas
de la firma entre David y Alex Sibley, una estrella local de la
versión inglesa del Gran Hermano. La cuenta suma y sigue.
Doscientos millones más por dar a conocer a toda Inglaterra
las gafas de sol Police y el último acuerdo con Castrol cierran
de momento la lista de las operaciones más jugosas. Hay muchas
más de menor importancia, y por supuesto otras de cifras
similares o superiores para Victoria Adams.
Mientras en todo el mundo se conocía
la noticia de su fichaje por el Real Madrid Beckham volaba a Tokio
para su gira promocional de Castrol por Asia. En Japón, Vietnam
o Tailandia se le recibió entre cientos de fotógrafos
y una locura colectiva jamás vista. Con su nuevo look hizo
malabares con la pelota y regateó botes de Castrol. Para
el director comercial de Vodafone, Peter Harris, David Beckham
es el personaje más conocido en Asia, por delante de Michael
Jordan o Tiger Woods. Es toda una referencia comercial en esa parte
del mundo, donde le adoran hasta límites que nadie conocía.
Un mes antes le había recibido Nelson
Mandela en Sudáfrica con todos los honores, en la que fue
imagen principal de toda la gira de la selección inglesa
por aquel país. No hay ninguna duda de que es el futbolista
más conocido en el mundo, el que más pasiones despierta
y mejores beneficios obtiene de este negocio, tanto él como
todo lo que le rodea. No había mejor manera de terminar este
repaso a la vida del futbolista como Beckham para el que todo es
posible.
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