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La semana pasada
leí un interesante artículo a cerca de los viejos rockeros, en el
que se comparaba a Bruce Springteen con Drew Bledsoe. ¿En qué se
les puede comparar? Básicamente en el tiempo que llevan haciendo
disfrutar a su público y en que tras algún momento aciago han vuelto
con más fuerza que nunca.
Esta semana
más de uno debería hablar de Thomas Alfred Maddox, ¿quién? Tommy
Maddox.
Los que me conocen
saben el cariño que tengo hacia él desde que vi su primer partido
en 1990 en Pasadena cuando debutó en UCLA, un equipo en que las
estrellas eran los wide receivers Scott Miller (8 temporadas en
Miami) y Sean LaChapelle (ex Claymores y ex Kansas City). El desparpajo
que mostró durante toda la temporada siendo freshman (el novato
universitario) no pasó desapercibida para nadie, de hecho tras su
segunda temporada en la universidad, tomó la decisión más arriesgada
de su vida, declararse elegible para el draft. Presionado por Dan
Reeves, por su padre (un agente de seguros texano), por su agente...
nunca lo sabremos, pero con total seguridad lo que sí sabemos que
esta decisión truncó su futuro como quarterback en la NFL. Tras
ser elegido por Denver en la primera ronda del draft, fue transferido
a los Rams a los dos años y finalmente recaló en los Giants de Nueva
York (donde coincidió con Brad Daluisio, su kicker en UCLA). El
único que parecía confiar en el era Dan Reeves, que allí donde se
iba a entrenar se lo llevaba a jugar, hasta que Maddox, bien por
la dificultad de encontrar un equipo, bien por la necesidad de hacerse
cargo del negocio de su padre, dejó todo y volvió a Texas para convertirse
en un próspero corredor de seguros.
En el 2000 recibió
una llamada de un equipo de la Arena Football League los New Jersey
Gladiators y decidió ir a jugar por algo más de 1000 dólares por
partido, la velocidad con la que se juega al indoor hizo que rápidamente
recuperara el instinto y una vez más esto no pasó desapercibido
para algunos. Con la creación de la XFL en el año 2000 lo colocaron
en Los Angeles, esperando que fuera un reclamo para los Xtreme,
debido a la popularidad que había tenido en el área hacía casi 10
años. Pero lejos de ser un simple adorno, fue nombrado el MVP de
la única XFL y llevó a los californianos a ser el equipo campeón.
Tras casi una
temporada en blanco los Steelers sorprendieron a propios y extraños,
y le contrataron por una temporada como reserva de reserva la temporada
pasada, pronto fue el segundo de a bordo e incluso en un par de
ocasiones se hecho el equipo a la espalda y llevo a Pittsburg a
la victoria. A pesar de todo en las biografías de NFL.com su fotografía
nunca apareció.
Este verano
Charlie Bacht fue fichado por los Steelers para ser el número dos,
pero tras los partidos de pretemporada Maddox volvió a recuperar
el segundo puesto en la posición de quarterback y hasta ayer sólo
había tocado el obloide para sujetarla en los chuts a palos. Pero
ayer fue magistral salió para substituir al errático Kordell Stewart
y consiguió encadenar un drive de 77 yardas que culminó en un pase
de 10 yardas a Burress para empatar el partido y lograr que los
acereros tuvieran la oportunidad de jugar la prórroga. En el tiempo
extra y tras ser interceptado se recompuso y en la segunda oportunidad
que tuvo acercó la pelota hasta la yarda 31 de los Browns, desde
donde Peterson logró conectar el chut ganador.
En algún lugar
Dan Reeves debe estar sonriendo, yo también.
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