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La gran incógnita
de la NFL, no está en los jugadores, o en los entrenadores, ni si
quiera en los ojeadores que pasan el invierno lejos de sus equipos
buscando gemas escondidas en alguna universidad desconocida, la
gran incógnita somos los que escribimos sobre ella, en la mayor
parte de las veces creemos que somos poseedores de la verdad absoluta,
y desgraciadamente para nosotros y especialmente para los escritores
norteamericanos (porque son más leídos), tenemos que tragarnos "nuestras
verdades" con algo más áspero que las patatas a lo pobre mal hechas.
El
gran fiasco de la temporada es haber aseverado que el mejor fútbol
americano de Drew Bledsoe se había visto ya. El "joven" Drew ha
demostrado a propios y extraños que cuando tiene un sistema y jugadores
es capaz de desarrollar el mejor fútbol americano de siempre, además
contando con la aportación de Eric Moulds, Pierless Price, Josh
Reed o Travis Henry...
Otro gran alumbramiento
fue poner en duda la durabilidad y capacidad de Deuce McAllister
en la NFL, por lo pronto en Octubre ha pasado de 100 yardas en los
cuatro partidos que ha disputado y es el segundo en la clasificación
de yardas de carrera, con respecto a la durabilidad, todavía no
se ha lesionado (toquemos madera) y eso que está llevando el peso
del equipo tocando la pelota unas 25 veces por partido, tanto por
el aire, como por dentro y fuera de los tackles. El éxito de Deuce
está en el staff de New Orleans (mucho más inteligentes que nosotros),
que aligeraron de peso la línea de ataque y la dotaron de más velocidad.
Uno que no tenía
la confianza de nadie, aunque este año se está haciendo con un nombre,
era Priest Holmes, tras seis temporadas en la NFL y una gran temporada
en Baltimore (su segunda), fue relegado al banquillo a favor de
Jamal Lewis. El año pasado para cerrar la boca a todos los gurús,
fue el corredor que más yardas sumo desde la línea de scrimmage
y este año lleva camino de repetir. Claro que Dick Vermeil ha sido
el artífice del desarrollo de Holmes, llevando a Kansas City el
estilo de juego que implantó en sus vecinos de Missouri los Rams.
Tommy Maddox
ha sido otra de las grandes predicciones, nadie creía en él, y se
ha convertido en la piedra angular de unos Steelers que se han encaramado
a los más alto de su división tras comenzar con una de las peores
rachas que se les recuerda en los últimos tiempos. Maddox nunca
será una estrella, pero cómo no se podía esperar que hiciera un
digno papel con receptores como Ward, Burress, Randle-El, el running
back Zereoue y con una línea liderada por Alan Faneca y tras ser
el MVP de la XFL, desde luego que no era la NFL pero bueno...
Sólo son una
muestra, sin hablar de los Rhodes, Mungro, McMichaels ..., pero
esperando un poco más seguro que nos equivocamos más veces y es
que cuando se abre la boca se ha de estar dispuesto a que te metan
un puño dentro de ella.
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