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La
victoria de los Cardinals de Louisville (Kentucky) por 26-20 sobre
los poderosos Seminoles de Florida State el pasado 26 de septiembre
llamó excesivamente mi atención. Tanto, que sentí la necesidad de
dar a conocer en mi país a esta universidad y a su equipo de football,
una auténtica factoría de Quarterbacks.
Es cierto que
siento cierta debilidad por los 'Cards', pues tuve la suerte de
poder verles durante unas semanas en uno de mis viajes a Estados
Unidos. Pero también es cierto que la victoria de la que les hablo
fue una de esas victorias épicas que se producen de vez en cuando
en este maravilloso deporte, con todos los ingredientes necesarios:
un estadio abarrotado, un equipo pequeño con muchas aspiraciones,
un equipo grande que llega para barrer, la lluvia que hace acto
de presencia y, finalmente, una prórroga en la que David vuelve
a vencer a Goliat. Después el delirio.
En
fin, y todo esto en una universidad -y en una ciudad- donde huele
a football. Donde pasear por su estadio, una enorme 'ensaladera'
para más de 40.000 personas, impone mucho respeto. En uno de sus
fondos preside la estatua del recientemente fallecido Johnny Unitas,
uno de los más grandes Quarterbacks que ha dado la NFL, y que salió
de los Cardinals para jugar en los Colts (antes en Baltimore y ahora
en Indianápolis). En ese estadio, Dave Ragone, el actual QB titular
de Louisville, candidato al trofeo Heisman y que figura en todas
las apuestas como uno de los diez primeros jugadores -segundo QB
por detrás de Byron Leftwich de Marshall- que saldrán elegidos en
la primera ronda del Draft 2003 (abril del año que viene), condujo
a su equipo hace un par de semanas a la gloria bajo una tormenta
cruel y sobre su bestia negra (FSU).
Unitas, a quien
un fatal ataque al corazón sorprendía a la edad de 69 años, conquistó
tres anillos de la Superbowl con los Colts y poseía cuando se retiró
tras 18 temporadas en la NFL, un total de 22 récords como Quarterback,
siendo el primero en sobrepasar las 40.000 yardas de pase (hace
un par de semanas el QB de los Green Bay Packers, Brett Favre, se
convertía en el octavo jugador en conseguir esta marca frente a
los Chicago Bears). Unitas no fue el primer QB de Louisville en
llegar a la NFL. Pero sí el más notable hasta la fecha. Y entre
Unitas y Ragone ha habido muchos, a destacar Jeff Brohm, que se
graduó en 1992 y jugó en San Diego, San Francisco y Denver; y Browning
Nagle, que fue "drafteado" en 1990 y jugó en los New York Jets,
en los Indianápolis Colts y en los Atlanta Falcons.
Pero sin duda
el más grande tras Unitas ha sido Chris Redman, actual líder de
los Baltimore Ravens. Es un auténtico ídolo en la ciudad de Louisville
y todos le recuerdan con gran cariño. Sus números en College son
tremendos. Ganador del prestigioso 'Johnny Unitas Golden Arm', Redman
terminó la universidad como líder de la División I-A en pases completados
(1.031), e intentados (1.679), y con 15.031 yardas de pase, segunda
marca más importante en la NCAA. En su primer año en Baltimore ganó
la Superbowl desde el banquillo, hace ya dos temporadas y a la sombra
de Trent Dilfer (Seattle Seahawks). Pero ahora es el líder del ataque
de los Ravens. Y digo líder porque tras un desastroso inicio de
temporada (los fans de Baltimore llegaron a abuchearle en el segundo
partido), realizó un auténtico partidazo frente a los duros Denver
Broncos. Después ganó a los Cleveland Browns y esta semana no pudo
con los Colts. Pero la franquicia de Baltimore cuenta con él para
los próximos años, en los que aspiran a reconquistar la Superbowl.
Pero la racha
de Quarterbacks de Louisville en la liga profesional no acaba en
Redman. Este año los aficionados españoles pudrimos disfrutar de
un 'Card' en los Barcelona Dragons. Se trata de Mike Watkins, que
fue fichado por los Washington Redskins en 2001 y luego adquirido
por los Carolina Panthers, que a su vez le cedieron a la franquicia
catalana de la NFL Europa para curtirse. En Louisville siempre fue
segundo QB, pero claro, los números de Redman eran demasiado buenos
para que contara con más oportunidades. En Barcelona tuvo que pelear
por la titularidad con Ted White (Oakland Raiders), y Joe Germaine
(Kansas City Chiefs).
Dave
Ragone, el futuro
Ya
le hemos mencionado. Dave Ragone tiene un futuro muy prometedor
en la NFL. Los especialistas norteamericanos hablan que incluso
más provechoso que el de su antecesor Chris Redman. Y es que Dave
es uno de esos Quarterbacks de los que hay pocos. Con 1,93 centímetros
de altura y algo más de 100 kilos de peso, es del estilo de Mark
Brunell (Jacksonville Jaguars), o Brett Favre (Green Bay Packers).
Es un gran pasador, corre con la pelota y no le importa bloquear
y pegar duro. Sus números esta temporada son demoledores. En cinco
partidos lleva 201 pases intentados y 110 completados para un total
de 1344 yardas y 9 Touchdowns. Además, ostenta la segunda mejor
marca en carreras del equipo (65 carreras para 215 yardas). Y sus
números totales, no tan espectaculares como los de Redman, tampoco
se quedan cortos: 990 pases intentados, 558 completados, 23 intercepciones,
7.028 yardas y 59 Touchdowns; y 260 carreras para 564 yardas y 9
Touchdowns.
En fin, podríamos
seguir hablando de las marcas de tantos y tantos excelentes Quarterbacks
de la Universidad de Louisville, pero mejor será que le vayamos
siguiendo durante la temporada. Y lo más importante, cuando Ragone
termine el College este año y vaya a cualquier franquicia de la
NFL sólo quedará una pregunta por hacer: ¿Quién será el próximo?
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