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¡Por fin!, ya
estamos todos. Parecía que nunca iba a llegar el día en que conociéramos
todos los emparejamientos para las Bowls de final de temporada.
Luego, cuando llegue febrero nos arrepentiremos, porque hasta finales
de agosto "nasti de plasti". Ni en College ni en NFL. Pero bueno,
al menos hemos aliviado la tensión de las últimas semanas. Y sí,
Miami estará en la final de la Tostitos Fiesta Bowl el próximo 3
de enero en Temple, Arizona. Los imparables 'Canes' defenderán su
título de campeones nacionales ante Ohio State. ¡Que partidazo!
La verdad es
que hasta esta última semana había una gran incertidumbre con este
equipo. Pese a llegar imbatidos a la última cita de la temporada
regular y ser los favoritos en todas las 'polls' y en las BCS, algo
nos hacía pensar que quizás hubiera sorpresa. El partido ante Virginia
Tech era el más complicado de la temporada, casi una final. Más
incluso que el partido contra los Seminoles de Florida State, aquel
que los 'Canes ganaron gracias al error del kicker Xavier Beitia
en el último segundo. Pero claro, visto lo visto, está claro que
esa incertidumbre me dominaba sólo a mí. Porque lo que es al ataque
de Miami, nada de nada. Si ya habéis leído las crónicas habréis
alucinado al ver los 6 TD's de Willis McGahee. Si no, correr a leerlas.
El
caso es que Miami estará un año más en la final de la NCAA. Y defendiendo
el título, lo que sin duda les hará comenzar como favoritos. También
es todo un detallazo para esta universidad, pues se cumplen 75 años
desde que iniciara su programa de football allá por 1926. Así que
estamos de celebración. Y no es para menos. El duro trabajo de tantos
años empezó a dar sus verdaderos frutos en la década de los 80,
con la consecución de los títulos nacionales en el 83, 87 y 89.
De esta forma comenzó una leyenda que continuó en 1991 y luego en
2001. Y, aunque pasara una década entre los dos últimos títulos,
en medio quedaron importantes triunfos en otras bowls menores en
el 92, 96, 98 y 2000. Sólo Nebraska y Florida State les hicieron
sombra en los 90. Sin embargo, no parece que nadie les baje los
humos en el siglo XXI, pues llevan 22 partidos sin conocer la derrota
(desde el 9 de septiembre de 2000, frente a Washington).
Ready, set...
DOMINATE!!!
El lema de los
Hurricanes queda bastante claro en nuestro ladillo. Basan su juego
(en realidad todo su programa deportivo) en la dominación del contrario.
Y lo consiguen. Pero esta dominación viene dada por la enorme motivación
con la que afrontan todos y cada uno de los partidos, entrenamientos,
sesiones de vídeo, horas de gimnasio, etc. en que participan todos
sus jugadores. Luego en el campo, unos destacan más que otros, como
en todos lados. Pero está claro que el excepcional trabajo de todos
provoca que los más destacados se luzcan en las grandes citas.
Este
lema se lleva aplicando desde hace muchos años por todos los entrenadores
de los 'Canes', el último de ellos Larry Coker, que aspira ahora
al trofeo de entrenador del año en la Big East Conference, a la
que pertenece Miami. Y este trabajo de tantos años ha hecho que
esta universidad de un gran número de grandísimos jugadores NFL,
sobre todo quarterbacks míticos en las tres últimas décadas, como
Jim Kelly, Bernie Kosar, Vinny Testaverde o Gino Torreta, entre
otros. Actualmente, son muchos los jugadores provenientes de esta
universidad los que nos deleitan todos los fines de semana, a destacar
el grandísimo linebacker de los Baltimore Ravens, Ray Lewis; el
defensive tackle de los Tampa Bay Buccaners, Warren Saap; el tight
end de los Green Bay Packers, Buba Franks; el de los New York Giants,
el polémico Jeremy Shockey; o el magnífico runingback de los Denver
Broncos, Clinton Portis, entre una lista de más de 30 jugadores.
Dorsey y
McGahee se disputarán el Heisman
Llega el final
de la temporada y es hora de empezar a entregar los premios a los
mejores jugadores del año. En todas las listas de estos premios
Miami tiene a muchísimos jugadores. Pero como todos sabéis, el trofeo
individual más importante es el Heisman. Dos 'Canes lo han obtenido
a lo largo de la historia, los mencionados quarterbacks Vinny Testaverde
(1986) y Gino Torreta (1992).
Este
año dos jugadores de Miami optan a este prestigioso trofeo: el quarterback
Ken Dorsey, y el runingback Willis McGahee, sucesor de Clinton Portis.
Esta temporada he tenido la oportunidad de ver completos 3 de los
12 partidos disputados por Miami y de verdad que son para verles
en acción. Vaya dos. Dorsey es la precisión personalizada a la hora
de lanzar y tiene la cabeza siempre fría y unos nervios de acero.
Y McGahee es quizás el runnigback más explosivo actualmente en la
NCAA, además de un gran anotador. Este año ha conseguido ni más
ni menos que 27 TD's, uno más de los que ha lanzado su director
de juego. Antes de el partido contra Virginia Tech estaba seguro
de que Dorsey quedaría por encima de McGahee, pero tras los 6 TD's
que les clavó éste último a los Hokies, no sólo creo que será al
revés, sino que McGahee logrará el Heisman. Y si no, al tiempo.
La final nacional
servirá para confirmar mi idea si McGahee hace un gran partido.
En cualquier caso la defensa de los Buckeyes estará muy pendiente
de pararle. ¡Qué magnífico duelo! Hablaremos en las próximas semanas
del mismo.
Una anécdota
curiosa
El nombre de
Hurricanes es uno de los más controvertidos de la NCAA. Ni siquiera
la propia universidad tiene la plena seguridad de su procedencia.
Unos dicen que viene de un huracán que asoló toda la zona de South
Florida en 1926, y que se llevó por delante el por entonces estadio
del equipo, con capacidad para 8.000 personas, además de matar a
130 personas en toda la localidad y dejar anegadas más de 10.000
viviendas. Otra versión dice que fueron los propios jugadores del
primer equipo los que, preguntados por un famoso columnista deportivo,
dijeron que deberían llamarse Hurricanes debido a su estilo de juego.
El caso es que a muchas personas molesta el nombre porque Florida
es una zona muy visitada por todo tipo de fenómenos meteorológicos
devastadores. Pero bueno, siempre hay gente para todo.
Muchos
os preguntaréis entonces a que viene que la mascota sea un pájaro
de extrañas características. Pues bien, éste pájaro es un Ibis,
de nombre Sebastian. Y la explicación es que este ave, en la tradición
egipcia, era el último en desaparecer antes de los huracanes y el
primero en reaparecer tras estos. El nombre fue uno de los primeros
pensados para el equipo de la universidad pero al adoptar el de
Hurricanes se perdió. Sin embargo, la popularidad del pájaro creció
mucho entre los estudiantes de los 50 y 60. Una de las residencias
del campus de la universidad (San Sebastian Hall), adornó su entrada
con una mascota que simulaba el Ibis en 1957. Y un alumno (John
Stormont), tomando esta idea, se disfrazó de Ibis para los partidos
y a nadie le pareció mal. En fin, de estas pequeñas anécdotas se
nutren los grandes equipos de football. Un saludo a todos.
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