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Estoy
seguro de que muchos de vosotros no esperábais que habláramos de
esta universidad. En realidad no parece tener nada de especial.
Sí, este año van algo destacados pero eso le puede pasar a cualquier
equipo de vez en cuando, estaréis pensando. Sin embargo, voy a tratar
de desmantelar esa opinión que habéis fraguado porque creo que #5
Washington State merece la pena. Y no sólo este año. Si nombres
como el de Drew Bledsoe o finales como la de la Rose Bowl os parecen
atractivos, creo que no me será muy difícil.
Para empezar,
decir que esta semana se han encaramado a la quinta posición de
la "Coaches Poll" y la "AP Pool", y que en las BCS ocupan el mismo
lugar, sólo por detrás de los todopoderosos Oklahoma, Ohio State,
Miami y Texas. Por supuesto, los Cougars son líderes de su conferencia,
la PAC 10, y aspiran a jugar la Rose Bowl el próximo 1 de enero
en Pasadena (California). Si las cosas siguen los pronósticos, se
jugarán esta prestigiosa final contra #8 Iowa, de la conferencia
Big Ten. De momento ya han pasado con éxito uno de los enfrentamientos
clave que dan el pasaporte a la final. Su victoria por 22-44 de
este fin de semana contra #24 Arizona State, máximo rival y hasta
el sábado empatados en la clasificación de su conferencia, fue el
primero de ellos. Pero aún le queda otro rival directo, al que pueden
descolgar definitivamente el próximo fin de semana: #15 Oregón,
con una secundaria que da risa (con todos los respetos).
Y,
¿quién es el artífice de todo esto? Pues ni mas ni menos que un
más que sensacional Quarterback llamado Jason Gesser, de Honolulu
(Hawai). Todavía me acuerdo del artículo de mi compañero Manuel
Arana, titulado "El renacer de una generación de quarterbacks",
en el que describe cómo muchos QBs con futuro prometedor pasaron
pronto al olvido y cómo los Favre, Bledsoe o Dilfer siguen dando
guerra (¡y qué guerra! ¿vieron el Moday Night que cuajó Favre con
la rodilla hecha una 'U'? Increíble). Pues bien, el amigo Gesser
es de esos con futuro prometedor. Pero hasta que no llegue a la
NFL no podremos saber en qué se quedan los adjetivos que suelen
calificarle.
Hablando de
Bledsoe, él jugó en Washington State y salió elegido número 1 en
la primera ronda del Draft de 1993 por los New England Patriots.
Con los Cougars batió todos los récords de la universidad en yardas
de pase, pases completados, pases para TD, incluso yardas de carrera
en su posición, entre otras marcas. Y en la NFL, antes de marcharse
a los Buffalo Bills este año -con el anillo de la SuperBowl en uno
de sus dedos- mantenía los récords NFL de más pases intentados en
una temporada (691) y más pases completados en un partido (45) e
intentados (70). Jason Gesser aún no ha podido competir bis a bis
con Bledsoe, pero de momento ya ha "machacado" todas sus marcas
en College. Y las de los otros míticos QBs de Washington State también
(Ryan Leaf y Jack Thompson). En Estados Unidos le definen como el
Quarterback más prolífico en la historia de Washington State. Este
año, su último en College, ostenta la nada desdeñable cifra de 170
pases completados de 282 intentados para 2419 yardas y 20 TDs.Y
aún quedan tres partidos de temporada regular. Su récord más importante
es el que habla de 8.079 yardas de pase en toda su carrera en College.
Brutal.
En realidad
es Gesser la perla de esta universidad, muy emocionada tras los
últimos resultados. El ataque está refrendado en carrera por John
Tippins y Jermaine Green (2 TDs en el último partido), y en el juego
aéreo por Jerome Riley (otros 2 TDs contra Arizona St.) y Devard
Darling. La defensa es una de las más sólidas de la liga, y no suele
permitir más de 20 puntos por partido, que quizás no sea una buena
marca, pero hay que tener en cuenta que el de Washington es uno
de los ataques más anotadores de la División I-A. El optimismo reina
entre los Cougars, aunque para ponerles los pies en el suelo ya
está su entrenador, Mike Price, que dijo tras el último partido
que aunque tienen una mano que sostiene ya el título de campeones
de la PAC 10, hace unas semanas se hubiesen necesitado muchas otras
manos para firmar donde están ahora. Tras los trámites ante Oregón,
Washington y UCLA, Pasadena esperará a los Cougars el día de Año
Nuevo. ¿Llegará Iowa? Lo iremos viendo.
Líos de faldas
en el vestuario...
Desgraciadamente
no es oro todo lo que reluce en Washington State. Los estupendos
resultados obtenidos por esta universidad se han visto empañados
la última semana por una pelea entre dos de sus defensas titulares
indiscutibles: el Linebacker Ira Davis y el Cornerback Jason David.
Al parecer éste último fue sorprendido por el Linebacker tonteando
con una de sus amigas y, ni corto ni perezoso, le propinó al Cornerback
un puñetazo en la cara, dejándole roto el pómulo. Pero hasta en
el castigo impuesto a Davis esta universidad es ejemplar. Ira Davis
no volverá a jugar hasta que su compañero, ya operado, se recupere
por completo, además de someterse a un programa especial de la universidad
para "Linebackers cabreados". Como decimos, ejemplar. Y Mike Price,
el entrenador, un gran tipo.
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