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Me ha sorprendido la cantidad de e-mails o comentarios telefónicos
de amigos o de aficionados que consideran esta temporada como un
paso atrás o unos meses perdidos. Lo curioso es que casi nadie se
había referido a tema últimamente y, de repente, parece que una
especie de virus depresivo se ha extendido entre los aficionados.
No se si algún topic de foro ha podido provocar esa fiebre pero
no estoy en absoluto de acuerdo con ella.
Creo que la
situación actual hubiera parecido un sueño hace sólo tres años.
Va a terminar la Liga sin ningún equipo retirado, la Copa ha tenido
más participación que nunca, Cataluña es la única
territorial con competiciones en todas las categorías pero en el
resto de las territoriales se están recuperando esas categorías
inferiores a buen ritmo, los equipos nacen y no desaparecen, la
deuda con Hacienda quedará cancelada salvo unos pequeños 'flecos'
que se cancelarán en el 2004, ya se está trabajando en una Federación
Nacional, La LNFA tiene superavit, se imparten cursos por toda España,
se está trabajando para introducir el flag en los colegios en casi
todas las regiones… ¿Cuál es el problema?
Tal vez la complicación
esté en la LNFA. La competición por excelencia sólo es la punta
del iceberg y tal vez no sea ni lo más excelente ni lo más destacable.
Nadie acaba de estar a gusto en ella y sigue siendo un traje mal
confeccionado. Cada año se hace un remiendo pero sigue sin dejar
satisfecho a nadie.
Por eso, voy
a hacer una exposición sobre los pasos que puede dar nuestro deporte
en el futuro. Seguramente sea una serie de dos o tres artículos
porque sino me extendería demasiado. Por supuesto que daré mi opinión,
pero he intentado complementarla con las opiniones de otros aficionados
y responsables que me han aportado datos muy interesantes. Es posible
que dentro de un par de años alguien relea esta columna y se ría
de que no haya acertado en nada, pero creo que no iré muy descaminado.
Insisto en que esto no es una columna informativa, sino de opinión.
Hablaré de lo que creo que va a pasar. Ni informo sobre nada, ni
tengo autoridad para hacer nada de lo que digo. Incluso puedo no
estar de acuerdo con algo aunque esté convencido de que será inevitable.
1.- LA LIGA
NACIONAL SE VA A CERRAR Y VA A TENER MENOS EQUIPOS. Dicho así suena
un poco bestia. No quiero decir que vaya a llegar una mano negra
a decir "tú sí y tú no", sino que se van a poner unas condiciones
realmente difíciles de conseguir.
Para empezar,
Llops y Firebats ya han sido apercibidos por AEFA por no cumplir
la norma aprobada hace ya año y medio largo por la que ningún equipo
podrá participar en Liga Nacional si no tenía un equipo cadete en
competición oficial. AEFA le ha dado a los dos equipos tres posibilidades:
1.- Jugar un partido oficial antes del 30 de junio. 2.- Pagar 500
euros e inscribir un equipo cadete de contacto en el Torneo de Navidad
de Dragons. 3.- Quedar excluido de la Liga.
Fénix y Osos
también han recibido un aviso con las mismas tres posibilidades
pero sin los 500 euros ya que se ha tenido en cuenta el trabajo
de ambos clubes para crear secciones inferiores. Aún así, tanto
Fénix como Osos también pueden quedar excluidos si no inscriben
un equipo en la Torneo de Dragons. Lo curioso es que Pioners ha
salido en defensa de Fénix diciendo que los cadetes de Granollers
juegan en el equipo de Hospitalet pero la respuesta de AEFA ha sido
clara y firme: cada club de LNFA debe tener un equipo cadete en
competición.
Os recuerdo
que también es obligatoria la participación en la Copa de España,
pero también habrá en el futuro otras condiciones que serán mucho
más complicadas de cumplir.
El objetivo
es que la Liga la jueguen equipos realmente competitivos. Eso no
me lo estoy inventando. Además, lo equipos dominantes quieren jugar
a doble vuelta y no quieren ni ver las Conferencias. Eso obliga
a que no haya más de seis o siete equipos inscritos. Y será una
Liga cara. La inscripción incluirá el pago a AEFA de todos los arbitrajes
de toda la competición antes de su inicio (todos pagarán lo mismo)
y cada equipo tendrá que confirmar que tiene campo de césped asegurado
para todas las jornadas. También habrá un roster mínimo (pero un
roster de verdad) y se irán aumentando progresivamente las condiciones
mínimas en lo que respecta a categorías inferiores. Los que quieran
jugar Liga Nacional no tendrán suficiente con demostrar que su club
es potente. Tendrán que asegurar que lo será en el futuro. Insisto
en que no estoy escribiendo un artículo de ciencia ficción. La competición
será así en dos o tres temporadas como muy tarde.
También habrá
muchos cambios en el reglamento. Eso será lo más inminente. El caso
Lankilla, la alineación indebida de Fénix (que se quedará en una
pequeña sanción económica), la obligatoriedad para jugadores españoles
de estar al menos en tres partidos de Liga regular para poder jugar
en play offs (otra norma absurda que obliga a jugadores escayolados
a vestirse y estar en la banda para cumplir el mínimo), etc… han
hecho reflexionar a todo el mundo y este verano la asamblea de la
Liga necesitará mucho más que un fin de semana de trabajo para poner
en orden todas las chapuzas reglamentarias del pasado.
Y cuidado con
el número de extranjeros. Una Liga como hasta ahora votará por cuatro
en total pero los clubes más potentes también quieren empezar a
brillar en Europa. En la futura liga de seis o siete habrá inscripción
libre de comunitarios y cuatro extranjeros. Eso es lo que hay ahora
mismo en el resto de Europa y equipos como Drags o Pioners tienen
cada día más clara la vocación europea.
3.- LAS COMPETENCIAS
DE LOS ÁRBITROS. Una frase de un árbitro en un foro ha conmocionado
a casi todo el mundo. Ese árbitro, al que prefiero mantener en el
anonimato, dijo algo así como que puede hacer que un equipo gane
un partido con sus decisiones. Si extrapolamos llegamos a la conclusión
de que la Liga actual la gana el equipo que deciden los cebras.
Es evidente que los árbitros pueden cambiar el signo de un partido
pero es muy grave que lo digan públicamente y que lo piensen. Los
árbitros en España tienen demasiado poder y algunos están absolutamente
asilvestrados. Se echaron al monte y nadie se atrevió a domarlos.
Campan a sus anchas, hacen lo que quieren e imponen sus condiciones
tanto económicas como de calendario para arbitrar. Os cuento una
cosa que preferí callar en su momento. Antes de empezar la final
de Liga del año pasado reunieron a los capitanes y dijeron que si
alguien protestaba, aunque fuera mínimamente, recogían sus cosas
y se marchaban. Arbitraron la final de milagro y encima fueron de
chulos. Hace años tomaron por costumbre decidir las asignaciones
en un bar (propiedad de uno de ellos) mientras tomaban unas cañas.
Los que no iban al bar no arbitraban, los que no reían las gracias
de los líderes no arbitraban. Da nauseas escuchar de boca de algunos
ex árbitros cómo se montó el desaguisado actual.
Todo eso no
significa que tanto en Cataluña como en el resto de España haya
árbitros magníficos cuya verdadera intención es ayudar, que están
dispuestos a viajar a donde haga falta para dirigir un partido cadete
y que, de verdad, sacrifican su tiempo sin conseguir nada más que
la satisfacción de tirar para arriba de un deporte. Hay árbitros
que no viajan en limusina.
Enrique García
de Castro pensó que extirpaba en cáncer con la marcha de Rebés,
pero se equivocó. Rebés manda lo mismo que mandaba porque ha recuperado
una antigua amistad perdida y muchos árbitros catalanes andan a
pies juntillas por donde les lleva el recuperado amigo del dimitido
comisionado. Por otro lado, Rebés siempre ha defendido la centralización
del arbitraje y el tiempo parece darle la razón. La solución de
Armando Andrés, aunque bienintencionada, no ha resultado. El arbitraje
por territoriales es una merienda de negros y los organizadores
de cada competición tienen que dorarle la píldora a los árbitros
para conseguir un buen precio por partido. Aquí no hay reglamento
que valga. Es un mercado persa de individuos que tienen en su casa
un traje de cebra y que no tienen muy claro cual es el reglamento
sobre el tiempo extra o sobre cualquier otra cuestión. Ni hacen
reuniones de perfeccionamiento, ni quieren clases con árbitros extranjeros,
ni quieren formar a nuevas generaciones… Lo dicho, absolutamente
asilvestrados.
El futuro tendrá
una solución mixta. Las competiciones nacionales estarán coordinadas
por un responsable que no pertenezca al gremio arbitral y las territoriales
dependerán de sus propios árbitros. Las designaciones para la Liga
y la Copa se harán a principio de temporada y los equipos pagarán
a la LNFA que, a su vez, se encargará de pagar a los árbitros. Lo
mejor es que todo el mundo comienza a estar hasta las narices del
asunto. Cuando alguien intenta ser indispensable, y termina por
creerse que lo es, suele acabar fuera de sitio. Una de las prioridades
de AEFA es acabar con mafias y supuestos 'indispensables'. Que conste
que la LNFA tiene un 'dinerito ahorrado' que afortunadamente no
se gastó en una inútil 'promoción mediática'. Ya son varias las
voces que han propuesto gastar parte de los ahorros en traer un
equipo arbitral de México la próxima temporada. Ese equipo ayudaría
a arbitrar y trabajaría en la formación de lo que tenemos aquí.
Nadie es indispensable.
Como me estoy
alargando demasiado, en próximas columnas os seguiré contando "hacia
donde vamos". Las estructuras de las territoriales, la política
con las selecciones, el nuevo organigrama de AEFA y el camino hacia
la Federación, el 7x7 y, las distintas ligas escolares (federadas
o no) merecen un análisis en profundidad.
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