|
Tercera semana
y media liga quitándose la careta. Ya casi no quedan secretos. Aún
así hay algo que llama la atención. Esta temporada parece que están
mal vistos los equipos 'políticamente correctos'. La fantasía y
el atrevimiento están entrando a raudales en la NFL y es más habitual
que nunca ver jugadas de fantasía tanto en defensa como en ataque.
La solidez no asegura victorias y las dosis suficientes de genialidad
son capaces de sacar adelante un partido que los más puritanos considerarían
nefasto. La tan cacareada sorpresa cada vez apunta menos hacia equipos
revelación y más hacia el juego atrevido. Lo más curioso es que
se suponía que Spurrier sería el líder de esta nueva corriente pero
se ha quedado en mero padre de la idea.
 Saints
29-Bears 23
Este partido
es un ejemplo de lo anterior. Los Bears jugaron un partido brillante
al principio y muy completo siempre. Miller completó 26 pases para
236 yardas, Thomas destrozó a la línea defensiva de los Saints corriendo
con gran comodidad, los de Chicago siempre daban ese golpe de riñón
que les hacía ganar dos yardas más, recuperaban el balón, se ponían
20-0 en un suspiro… y al final perdían el partido. Lo peor era que
la derrota fue ante unos Saints que sólo hicieron tres drives buenos
en todo el partido. La brillantez de Brooks, McAllister y compañía
pudo con la máquina engrasada de los Bears, que esta vez no tuvieron
a la suerte como aliada en un último drive que terminó en intercepción.
Jugaron mejor los Bears, fueron más brillantes los Saints y ganaron.
3-0 y ante rivales de aúpa. La señora sorpresa se está construyendo
una mansión en Nueva Orleans.
 Patriots
41-Chiefs 38
A Vinatieri
le acabarán haciendo un monumento o, por lo menos, retirando su
camiseta. Field goal en la prórroga y tercera victoria de los Patriots.
Tom Brady volvió a superar las 400 yardas con 39 de 54 intentos
de pase (Troy Brown sumó 176 yardas) y la secundaria de los Chiefs
se sumó a la lista de damnificados. Eso sí, Los de Kansas City volvieron
a dar una imagen fenomenal en la derrota y con dos touchdowns de
Priest Holmes en los últimos momentos consiguieron forzar el tiempo
extra. Por primera vez hemos visto a la defensa de los Patriots
entre la espada y la pared. Veremos cuantos equipos más consiguen
aguantarle la mirada a los campeones. Los Chiefs son un equipo gafado.
Juegan un football muy bueno pero se les escapan los partidos de
las manos. Llevan varias temporadas mereciendo mucho y conformándose
con casi nada.
 Dolphins
30- Jets 3
Los Dolphins
no sólo ganan sino que están conjurando sus maldiciones. Tras dos
temporadas humillados por los Jets, que les hacían remontadas memorables,
han puesto a los de Nueva York en su sitio. Otra maldición que se
termina es la de Williams. Los Saints se quejaban de que no conseguía
big plays y por eso lo dejaron marchar pero en Miami se le está
quedando el campo corto. El domingo consiguió 151 yardas totales
y una carrera de 53 yardas (su carrera más larga como profesional).
La defensa también es una máquina y consiguió dos intercepciones.
Los Jets salieron humillados por segunda semana consecutiva. Ya
no hay duda. Los Dolphins marchan a velocidad crucero hacia la Super
Bowl.
 Browns
31-Titans 28
Unos tanto
y otros tan poco. Los de Cleveland tienen dos quarterbacks de campanillas
y Tim Couch, que volvía a la titularidad tras su lesión, ha demostrado
que puede bordarlo. Estuvo fabuloso en la remontada que llevó a
su equipo a la prórroga. Después, un field goal sirvió para dar
la puntilla a unos Titans que no acaban de funcionar. Llegaron a
dominar 28-14 mediado el último cuarto pero ya tenían enfadados
a sus seguidores desde el tercero. Un buen inicio se diluyó poco
a poco mientras George seguía sin funcionar y McNair continuaba
dando argumentos a sus detractores. A pesar de los 28 puntos, el
ataque de los Titans fue una pena en la segunda mitad y el equipo
acabó silbado.
 Colts
23-Texans 3
Los Texans
no están confirmando los buenos augurios tras su victoria en la
primera jornada. La temporada promete ser muy dura para Carr y sus
rivales no necesitan demasiado para destrozarles. Esta vez fue suficiente
el gran partido de Manning que está volviendo por sus fueros. 272
yardas para el quarterback. Que pase el siguiente.
 Panthers
21-Vikings 14
Voy a
discrepar de casi todo el mundo. No me gustan los Vikings. Desde
que se retiró Smith no han tenido un juego de carrera de verdad
y Culpepper se está quedando en menos de lo esperado. Esta vez le
interceptaron cuatro veces. Carolina suma su tercera victoria pero
aún no se ha enfrentado a rivales de entidad. Por mucho que digan,
los Vikings no lo son. Un partidazo de Lamar Smith que sumó 154
yardas y una defensa que este año si que parece funcionar fueron
los argumentos de los Panthers. Sigo sin fiarme de Carolina y no
me extrañaría que siguieran un camino similar a los Chargers de
la temporada pasada.
 Eagles
44-Cowboys 13
Los Cowboys
aguantaron un cuarto a los Eagles. Durante esos primeros 15 minutos
controlaron a McNabb y anotaron con cierta comodidad (10-3). Desde
ahí todo fue mucho más lógico. El quarterback de los Eagles dio
su concierto tradicional y Antonio Freeman apareció en los momentos
más difíciles para sumar 118 yardas. Todo el cuerpo de receptores
de los Eagles jugó a gran nivel y el resultado refleja la distancia
que hay a día de hoy entre los dos equipos. Los Eagles van a ganar
la NFC Este sin despeinarse. Ya lo he dicho antes pero no me importa
repetirlo, los de Philadelphia están inventados para jugar la Super
Bowl.
 Giants
9-Seahawks 6
En una
Liga en la que se hacen puntos como churros sorprende un partido
en el que sólo hay field goals. Y más si el héroe es un kicker como
Matt Bryant. Cortado por los Giants una semana antes del inicio
de la Liga fue recuperado para dar la campanada ante los Seahawks.
Collins sumó esta vez menos de 300 yardas y se quedó a un suspiro
del récord de 6 partidos consecutivos por encima de esa marca pero
aún así completó un partido magnífico. El quarterback de los Giants
está haciendo en este inicio de temporada el mejor juego de su carrera.
 Chargers
23-Cardinals 15
¡Por fin
alguien consigue hacerle un touchdown a los Chargers! Aunque eso
no fue suficiente para que perdieran el partido. Se vengaron con
dos intercepciones a Jake Plummer y confirmaron que este año han
reunido una defensa muy seria y un ataque convincente. Les falta
el toque mágico que diferencia a los elegidos pero caminan sin titubeos
hacia el récord positivo. A partir de ahí todo sería un regalo y
más en una división en la que saltan chispas.
 Broncos
28-Bills 23
Los Broncos
tienen, cada vez más, nombre y apellidos. Clinton Portis suena a
megaestrella y esta vez se benefició de la lesión de Olandis Gary.
Desde que el juego terrestre fue suyo, 103 yardas y un touchdown.
La tradición de buenos corredores en Denver suma y sigue y el proyecto
de los Broncos comienza a ser una realidad. La defensa no tiene
nada que ver con la de la pasada temporada e interceptó en cuatro
ocasiones a Bledsoe. Esta victoria vale su peso en oro porque los
Bills juegan mucho a football y se resistieron hasta el final. En
esta temporada hay cinco o seis equipos con los que nadie cuenta
pero que juegan emboscados dispuestos a aniquilar al más pintado.
Los Bills son uno de esos equipos y los Broncos han pasado la prueba
con sobresaliente. El calendario de Denver está siendo terrible
y lo están solventando con perfección absoluta. Este año pueden
volver los caballos salvajes al oeste.
 Packers
37-Lions 31
Victoria
de los Packers más cómoda de lo que parece por el resultado. Llevaron
todo el partido con tranquilidad hasta que Detroit pegó un arreón
cuando perdía por 17 puntos en el último cuarto. Favre se puso serio
y durmió el partido para terminarlo con un field goal que dejó casi
sin tiempo a los Lions para intentar un milagro a la desesperada.
Los Lions, como el año pasado, ya empiezan con los experimentos.
Joey Harrington debutó como quarterback. 15 de 35 para 182 yardas,
cuatro intercepciones y dos touchdowns. No parece que sea la solución
para que el Titanic se mantenga a flote. Los Packers, semana a semana
dejan más claros sus virtudes y defectos. Los de Green Bay también
parecen vivir en un letargo pendientes de la postemporada pero su
defensa sigue sin convencer.
 49ers
20-Redskins 10
Hablábamos
la pasada jornada de que los Redskins tienen que acostumbrarse a
jugar con los mayores. Su derrota ante San Francisco es la mayor
prueba de ello. En pretemporada se merendaron a los 49ers pero ahora,
cuando se juega de verdad, no son capaces de dar la talla. Una vez
más los de Washington fueron incapaces de darle continuidad al ataque.
Mientras, los 49ers controlaban muy bien el partido en defensa,
dejaban que Garrison Hearst alargara los drives con el juego terrestre
y dejaban casi todo resuelto en el descanso. A partir de ahí Tim
Raltay sustituyó a Jeff García que arrastraba unas molestias estomacales
que le impidieron terminar el partido pero nada cambió. Los Redskins
siguen sin encontrar el camino y los 49ers parecen estar ya en él.
 Falcons
30-Bengals 3
Hay partidos
de los que es complicado decir nada. Gus Frerotte fue cambiado por
Kitna. Eso puede ser ya suficiente para entender lo que vieron en
Atlanta. Los de Vick, sin despeinarse, pasaron por encima de unos
Bengals en los que Dillon sigue sin funcionar y vuelven las eternas
dudas entre los quarterbacks. Cincinnati camina peligrosamente hacia
la temporada en blanco. Menos mal que en su división también juegan
los Ravens.
Y esta noche
el entierro de la sardina. Rams y Bucs en otro partido esperadísimo.
A todos nos gusta que en la Vuelta a España se suba el Angliru y
como los Rams pierdan su tercer partido nos espera una escalada
hacia play offs con rampas que dejarían en nada las del terrible
puerto asturiano. Las grandes gestas son las que quedan en la historia
del deporte. ¿Buscarán los Rams ponerse 0-5 para luego terminar
la temporada en una racha perfecta hacia el título? Pase lo que
pase será un bombazo y el partido del lunes, una vez más, será para
grabar.
|