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El football
americano español muy de vez en cuando nos deja una perla. Un partido
que merece la pena ver. Con verdadera calidad y con categoría tanto
deportiva como humana en las dos bandas. Curiosamente, esas perlas
suelen tener casi siempre a los mismos protagonistas. Osos y Drags
convierten cada partido en un duelo igualadísimo y, en los últimos
años, sus choques se han confirmado como los derbys por antonomasia
del football español. Sus partidos de la últimas temporadas se recordarán
durante muchos años.
Lo fácil sería
decir que los españoles de Drags dependen de sus extranjeros para
ganar. Eso sería injusto y barato. No creo que nadie de los que
vimos el partido pensara algo así tras el final. Los jugadores españoles
de Drags estuvieron sensacionales. Pero los de Osos fueron titanes.
Osos perdió
la final de la Liga pasada porque estaban convencidos de que sería
un paseo. Drags también perdió el domingo porque estaban seguros
de la victoria. Drags ganó la última liga porque pusieron en el
campo todo lo que hay que poner y Osos les devolvió la moneda en
la Peineta. Los madrileños fueron todo corazón mientras los badaloneses
nunca acabaron de entrar en el partido.
El guión fue
el esperado. Los dos equipos se temen y se conocen y ganar una yarda
fue, desde el primer momento, como asegurar una cabeza de puente
en la playa de Omaha durante el Día D. Ganar una pulgada costaba
sangre, las defensas dominaban y las 100 yardas de la Peineta eran
demasiado largas. Cada drive moría en el cuarto intento o, como
mucho, se alargaba veinte o veinticinco yardas. Patada y fuera.
Todos nos temíamos
un partido de 0-0 en el que un touchdown podía ser suficiente. Los
errores serían los que decidirían la final y ahí la perdieron los
Drags. Un fallo garrafal en un snap hizo que Drags perdiera 20 yardas.
Poco después, en cuarto down, intento de punt y nuevo snap lamentable
para que Osos empezara su ataque en la yarda 15 contraria. Los madrileños
no desaprovecharon la ocasión y, después de mucho sudar, Timmy Peña
anotaba el 6-0. Fallo en el extra point y, como decían en la grada,
habría que darle el MVP al center de Drags.
Siguió la tónica
del partido. Las defensas demoledoras y los ataques a verlas venir.
Todos esperábamos que Vicenç Rodríguez fuera la gran arma de Drags,
pero siempre recibía en muy malas condiciones y era parado en seco
por la defensa de Osos. Por fin, y ya era hora, los jugadores de
Osos conseguían placar a los rivales con el primer golpe. Rodríguez
nunca lograba grandes ganancia de yardas y sólo David Marín, RB
de Drags, y los pases cortos de seguridad, mantenían vivos los ataques
de Drags.
Así, poco a
poco, Drags fue metiendo a Osos en su campo. A esas alturas, los
madrileños ya se preocupaban más de lanzar punts largos en cuarto
down para obligar a Drags a empezar sus ataques desde muy atrás
pero, aunque fuera con sangre, parecía que milímetro a milímetro
los badaloneses llegaban a la end zone contraria. En cuanto llegaban
a la yarda cuarenta de Osos se jugaban cuartos downs si era necesario,
y Osos cada vez más atrás. Una intercepción parecía darle el aire
que necesitaban los madrileños para llegar con el 6-0 al descanso,
pero casi inmediatamente Drags, a su vez, interceptaba a Osos y
se quedaba a menos de diez yardas de la end zone contraria.
Entonces volvió
a aparecer la defensa de Osos que no habíamos visto en toda la temporada.
Parando un ataque que era incapaz de ganar las tres yardas necesarias
para igualar el partido. Para el recuerdo una formación en I con
Vicenç Rodríguez como corredor. Parecía que iba a entrar como un
cuchillo con la mitad de los rivales colgando. Pues no. Locomotora
Rodríguez fue parado en seco mientras empujaba y cinco o seis defensas
de Osos lo elevaban en el aire en una imagen que recordaba a la
famosa estatua en la que los soldados estadounidenses izaban su
bandera en la cima de Iwohima. La defensa de Osos no estaba dispuesta
a darle ni un milímetro al exjugador de los Dragons… En la siguiente
jugada fueron mucho menos eficientes y David Marín anotó el touchdown
del empate aunque Drags también falló el extra point.
Parecía que
llegaríamos así al descanso cuando Osos enlazó su mejor drive del
partido. Timmy Peña, por el suelo, y Peter Iordanov, por el aire,
atravesaban el campo mientras Tony Velasco dirigía al equipo con
gran autoridad. Dos minutos para el descanso, pase de Velasco a
Vilches que estaba con ¡triple cobertura! Cuando parecía que Drags
interceptaría el balón apareció el TE de Osos para capturarlo y
firmar la mejor jugada del partido. Los dioses estaban con Osos
y lo demostraron cuando un minuto después Cunning anotaba un field
goal de ¡42 yardas! Para un seguidor de la NFL eso puede parecer
algo sencillo pero en España es una hazaña similar a uno de cincuenta
y bastantes en la NFL. 9-6 y no había tiempo para más.
Los jugadores
de Osos llegaban al descanso agotados. Habían tenido que jugar al
ciento por ciento para seguir en el partido. En la banda de Drags
la sensación era de incredulidad. Se les estaba escapando el partido
pero aún estaban seguros de su superioridad. Era imposible que no
remontaran en la segunda mitad.
Y empezó el
tercer cuarto con la misma tónica. Osos no ganaba yardas en ataque,
pero intentaba que corriera el reloj y Puma lanzaba punts muy lejanos
que obligaban a Drags a empezar sus drives desde muy atrás. Por
su parte el ataque de Drags seguía sin funcionar. Tenían que jugársela
en cuarto down una vez tras otra y sólo 'Negro' conseguía abrir
la defensa de Osos con yardas de carrera (Marín acabó la primera
mitad con un esguince). El pase no funcionaba, Vicenç seguía sin
recibir en buenas condiciones, y los defensas de Osos se le pegaban
como lapas. Toda la defensa de Osos estuvo sensacional pero especialmente
destacaron Aguirre, inmenso todo el partido, y sobre todo 'Puma'
que jugó un partido grandioso. Jamás le había visto jugar tan bien…
y mira que es bueno. Dominó en la línea y no dejó ni moverse a Rodríguez
que sufrió con él tanto en la pelea de la línea como en los intentos
de recibir la pelota. Puma jugó el mejor partido de su carrera frente
a toda una estrella de la NFL Europa.
Entonces llegaron
los momentos más polémicos del partido. Acababa el tercer cuarto
y comenzaba el último. Drags había estado protestando varias posibles
interferencias de la secundaria de Osos durante el partido (creo
que en un par de ocasiones tenían razón). Además, ganar una yarda
era misión casi imposible así que el lugar en el que los árbitros
colocaban el balón se convirtió en cuestión de estado. Cuando estás
jugando con cuartos downs, pierdes por tres puntos y la defensa
contraria es una muralla cada pulgada vale oro. Drags protestó muchísimo
a partir de ese momento la posición del balón y, una vez más, creo
que los árbitros les chalanearon algún primer down. Aún así, no
fueron downs decisivos porque al final los badaloneses avanzaban
yarda a yarda… hasta que se plantaron en la 25 de Osos. Ahí, en
cuarto down y tres yardas, Vicenç Rodríguez recibía el balón y se
le volvía a echar encima una nube de jugadores de Osos. El jugador
caía y alargaba el brazo. Balón para Osos si había tocado con las
rodillas en el suelo antes de alargar el brazo y primera y diez
para Drags si alargó el brazo con anterioridad. Yo estaba a tres
metros y no sabría qué decir. Necesitaría una revisión de jugada
en vídeo. Imposible saberlo. Los árbitros dieron el balón a Osos
y en la banda de Drags hubo protestas, aunque siempre con gran corrección.
La decisión podía ser discutible pero tendremos que esperar al juicio
final para saber la verdad.
Siguió la tónica
durante el último cuarto mientras Osos dejaba correr el reloj y
sus rivales no conseguían que funcionara el ataque. Algunas sucesiones
de pases de seguridad hicieron que la defensa de Osos perdiera el
control durante algunos momentos pero el ataque de Drags no supo
sacar partido de la situación. Sinceramente creo que David Medrano
debía haber sustituido a Óscar Calatayud durante la segunda mitad
ya que, aunque no tenga la misma potencia de brazo, sí que es un
jugador con mucha más picardía e inteligencia en el campo. Creo
que con él como quarterback, Drags sí que podía haber remontado.
La puntilla
de Osos llegó con otro snap horrible del center de Drags. El punter
también se equivocaba y apoyaba la rodilla en tierra para asegurar
la posesión de la pelota. Con ese gesto, el jugador paraba la jugada
y dejaba a Osos a doce yardas de la end zone de Drags. Si la defensa
de Osos hizo un partido sensacional, el ataque supo sacar la máxima
efectividad a las pocas ocasiones que tuvo. Una vez más, Toni Velasco
dirigía a su equipo magistralmente para que Timmy Peña anotara su
segundo touchdown, que le valió el título de MVP y la seguridad
de la victoria de Osos.
Quedaban cuatro
minutos pero estaba todo decidido. Si Drags aún no había conseguido
un drive largo y rápido, no lo iba a conseguir al final. La defensa
de Osos, plagada de bajas, había jugado el mejor partido del año
y la suerte estaba echada. Tal vez Drags hubiera ganado a Osos en
nueve de diez ocasiones en las que se hubieran enfrentado en las
mismas condiciones del domingo, pero esta vez Osos fue el mejor
equipo en el campo.
Fin del partido
y nueva lección de ambos conjuntos que se felicitaron mutuamente
y volvieron a demostrar que la rivalidad en el campo no está reñida
con la caballerosidad y la amistad fuera de él. Estos dos equipos
no sólo son grandes por su palmarés en los últimos años. Sus jugadores
demuestran, cada vez que se cruzan, una gran categoría humana. El
partido fue muy duro y muy tenso, como merece una gran final, pero
siempre reinó un espíritu de deportividad ejemplar.
Para acabar,
me gustaría apuntar algunos detalles. ¡Qué pena que amaneciera un
día frío y nublado después de toda una semana casi veraniega! Trescientas
personas en la grada es una muy buena entrada para el campo de Rivas
pero dejan mal cuerpo en la Peineta. El campo, que hace sólo cinco
o seis años se llenaba con más de 5.000 personas, parecía vacío.
Estar en una grada sin gente desanima aunque el espectáculo del
campo sea tan bueno como el que vimos el domingo. Y eso que la organización
fue impecable. Fenomenales las cheerleaders, muy bien el speaker
(el habitual de Drags lo hace de maravilla), un buen patrocinador
como Jack Daniels (también conseguido por Drags) y un césped en
mucho mejor estado del esperado.
Para despedirme,
una noticia calentita que alegrará a muchos. Enrique García de Castro
me confirmó que, al final, la Selección Española jugará esta temporada
un partido internacional. Pronto daré todos los datos pero os adelanto
que el rival será un club inglés (londinense por más señas) y que
el partido se celebrará el próximo mes. A cada uno lo suyo. Critiqué
a Enrique por la mala planificación del partido de la selección
de esta temporada pero ahora ha sido capaz de reaccionar a tiempo.
Ya sólo falta que la organización del partido esté a la altura de
los esperado.
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