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Una vez más
Virginia Tech se convierte en el último obstáculo para los Hurricanes.
Una victoria sobre los Hokies clasificaba a Miami para la gran final,
una derrota convertiría la temporada en un fracaso para los de Florida
a pesar de haber ampliado su racha de victorias a 34 partidos consecutivos.
El año pasado, una victoria 26-24 en Blacksburg llevó a Miami a
la final de la Rose Bowl.
La
semana pasada ante Syracuse los Huracanes jugaron a un altísimo
nivel, la duda es saber si podrán mantener ese ritmo ante los Hokies.
Miami mostró sus puntos débiles ante Florida State, Rutgers y Pittsburgh,
pero cuando juegan al 100% son prácticamente invencibles. Esta semana
será también decisiva de cara al trofeo Heisman. Los dos candidatos
que presenta Miami, el QB Ken Dorsey y el RB Willis McGahee, tendrán
la última oportunidad de demostrar su valía.
Pues bien, una
vez acabado el encuentro Miami ya tiene asegurado su billete a Tempe
(Arizona) para disputar el Campeonato Nacional en la Fiesta Bowl
y McGahee haría bien en ir reservando un billete para New York,
donde se realizará el acto de entrega del Heisman Trophy. El RB
de los Hurricanes estableció un nuevo récord en el equipo al anotar
seis TDs contra Virginia Tech, aparte de conseguir una mejor marca
personal de 205 yardas terrestres.
Miami
tratará de ser el primer equipo en conseguir el título en dos ediciones
consecutivas después de que Nebraska lo hiciera en las temporadas
1994 y 1995. "Estoy extremadamente feliz de acudir a la Fiesta Bowl",
declara el HC Larry Coker. "Estoy orgulloso de nuestros jugadores,
de nuestros entrenadores y de nuestros 18 seniors. Soy el entrenador
más afortunado del mundo."
La carrera por
el Heisman parece algo más clara con la ruptura de un récord que
poseía Bill L'Italien desde 1933 en un partido frente a Piedmont.
Los 39 acarreos de McGahee empatan también el récord de Edgerrin
James en 1998. Este jugador de segundo año ha anotado en 27 ocasiones
y corrido por más de 100 yardas en diez partidos. "Mi voto en el
Heisman es para McGahee", declaró el entrenador principal de Virginia
Tech Frank Beamer. El autentico huracán de Miami anotó en carreras
de una, cuatro, tres, diez, una y treintiuna yardas.
El QB Ken Dorsey
hizo sus deberes para el Heisman también con 12 pases de 20 intentos,
lo que sumaron en sus estadísticas 300 yardas de pase y mejora su
récord como QB titular a 38 victorias y una derrota.
Miami
se hizo con el partido gracias a un fulminante primer cuarto donde
obtuvo una ventaja de 14 puntos, los periodos posteriores estarían
marcados por la igualdad entre ambos equipos. El marcador lo inauguró
McGahee con una carrera de una yarda, a esta notación le seguiría
otra de Andre Johnson recibiendo un pase de 49 yardas de Ken Dorsey.
El segundo cuarto fue un festival anotador donde los dos equipos
sumaron 21 puntos. Virginia Tech lo haría con TDs de Lee Suggs,
Shawn Witten y Ernest Wildford, mientras que por parte de los Hurricanes
las tres anotaciones serian obra de McGahee.
Tras el descanso
Miami trató de poner más distancia en el marcador con otros dos
TDs de su magnifico corredor, pero la respuesta de los Hokies fue
contundente y no permitieron ampliar la ventaja con anotaciones
de Suggs, Willie Pile y un FG de Carter Warley. El último periodo
fue menos prodigo en cuanto puntos, pero a pesar del tremendo esfuerzo
realizado por las ofensivas con anterioridad Miami pudo anotar de
nuevo por obra de Kellen Wislow a pase de once yardas de Dorsey
y la respuesta se la dio nuevamente Suggs por parte de Virginia
Tech.
El ataque de
Miami parece haber pisado el acelerador, mientras que parece que
su defensa contra carrera se ha quedo algo atrás. Veremos si son
capaces de frenar a Ohio State y su excelente RB de primer año y
sensación en la Big 10 Maurice Clarett. La respuesta el día 3 de
Enero en la Fiesta Bowl.
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