|
Los
dos equipos llegaban invictos a un duelo que enfrenta a dos de las
mayores sorpresas de la temporada. El éxito de Irish y Falcons radica
en aspectos totalmente distintos. El mejor ataque de Notre Dame
esta temporada esta siendo la defensa, la cual ha anotado ya cuatro
TD en lo que va de competición. El truco de los Irish parece ser
jugar mal, pero hacer que sus rivales lo hagan aún peor. Por otro
lado Air Force, a pesar de la contradicción que ello implica, centra
su juego en el ataque terrestre. Los Falcons son lideres de carreras
con una media de 339 yardas por partido, mientras que son el penúltimo
clasificado en yardas de pase. La clave del partido estará en si
los chicos de Willingham podrán mantener el ovoide en su poder para
dejar así fuera del terreno de juego a la ofensiva de Air Force.
Pues bien, parece
que los planes de Tyrone Willingham salieron a la perfección y por
fin el ataque de Notre Dame se correspondió al que se merece un
equipo en el Top10, eso si, esto no quiere decir que la defensa
de los Irish de durmiera en los laureles. Notre Dame recuperó el
football de potencia de antaño para vencer a Air Force con sus propias
armas, el juego de carrera. Ryant Grant, RB de los Fighting Irish,
consiguió 190 yardas de carrera y un TD, liderando así la victoria
de Notre Dame 21-18 sobre Air Force junto con el QB Carlyle Holiday
que anoto dos TD de carrera en un QB Sneak de una yarda y en un
espectacular acarreo que recorrió más de medio campo (53 yardas).
La satisfacción era evidente en el entrenador principal de Notre
Dame por la notable mejoría de su ataque. "Creo que nuestra línea
de ataque, nuestros backers, nuestro ataque al completo ha ejecutado
un excelente trabajo", declaró al finalizar el partido Willingham,
"hemos eliminado muchos de los errores de semanas anteriores".
La
clave del dominio ofensivo del equipo de South Bend esta en el magnifico
trabajo de su línea ofensiva, que supo aprovechar su mayo peso.
En numerosas ocasiones los corredores de los Fighting Irish eran
capaces de recorrer cuatro o cinco yardas antes de encontrarse con
un placador en su camino. Este control de la línea de scrimmage
se refleja fielmente en las 119 yardas de ataque con que Notre Dame
aventajaba a los Falcons al descanso, si bien Air Force se mantenía
en el partido gracias a tres fumbles y dos field goals desperdiciados
por Notre Dame. De no ser por los turnovers probablemente el marcador
del equipo local se hubiera quedado a cero.
Air Force, ante
un récord de 56.409 espectadores en la Academia Militar del Aire
de Colorado Springs (Colorado) no supo desplegar su potente juego
ofensivo. La fuerte defensa de los Irish se colaba habitualmente
en el backfield local, limitando así las posibilidades de carreras
interiores, mientras que las carreras por el exterior de la línea
se veían imposibilitadas por la mayo velocidad de los jugadores
de Notre Dame. De este modo los Falcons consiguieron 104 yardas
de carrera, 235 por debajo de los números que estaban promediando
esta campaña. Especial cuidado puso Notre Dame en controlar al peligro
QB de Air Force, Chance Harridge. Harridge, probablemente el atleta
más completo de su equipo, acumulaba 615 yardas de carrera y 15
TDs en lo que iba de temporada, pero nada pudo hacer para romper
el acoso al que se veía sometido constantemente por parte de los
LBs visitantes. Sus números en este partido se limitaron a 31 yardas
en 13 intentos y seis pases completos de catorce intentos para 57
yardas y una intercepción, la cuarta de Shane Waton esta temporada.
De este modo
Notre Dame consigue su séptima victoria esta campaña y se consolida
como un serio aspirante en la lucha final por el título de campeón
nacional. En algunos rincones de South Bend incluso se habla ya
de temporada perfecta, pero es pronto para decirlo, especialmente
cuando la próxima semana los Fighting Irish se enfrentan a Florida
State y los Trojans de USC le esperan más adelante.
|