Ir a la portada de AS.COM
Fútbol Baloncesto Motor Más deporte Opinión
Especiales Multimedia Participa Móvil Servicios


  JJOO INVIERNO
  CICLISMO
  TENIS
  ATLETISMO
  BALONMANO
  POLIDEPORTIVO
  FÚTBOL SALA
  GOLF
  VELA

  
Búsqueda avanzada



   Miércoles, 3 de diciembre de 2008    

  Los Buccaneers jugaron un partido perfecto y acosaron a Gannon para lograr una victoria de escándalo (48-21) sobre los Raiders
LA DEFENSA DE TAMPA DESTROZÓ A OAKLAND

       
MARIANO TOVAR
SAN DIEGO
 

Jon Gruden tiene 39 años y el domingo se convirtió en el entrenador más joven en ganar una Super Bowl. Las estrellas de los Raiders rondan su edad y tal vez descubrieron sobre la moqueta del estadio de San Diego que los tiempos de los viejos rockeros han terminado. Gruden, con un planteamiento de partido perfecto, dio por finalizado el siglo XX en el football americano. Las grandes estrellas que dominaron durante los años 90 tenían la última oportunidad de reivindicarse en la XXXVII Super Bowl pero los Bucs se encargaron de demostrar que el football del siglo XXI no respeta las canas.

Los Raiders intentaron hacer lo que se esperaba. Insistieron con el pase y en muy pocas ocasiones intentaron correr, pero los Buccaneers de Gruden asfixiaron a la ofensiva rival presionando a Gannon y pegándose como lapas a los receptores. El ataque de Oakland no empezó a funcionar hasta que el partido estuvo decidido. Mientras, su quarterback acumulaba intercepciones (5), golpes, y pases a la nada.

Tal vez Bill Callahan se arrepienta ahora de haber expulsado de la concentración a Barret Robbins, su center titular, por llegar tarde a la concentración del equipo del sábado por la noche. Con él en el campo, Gannon hubiera tenido el medio segundo que le faltó en cada jugada para poner a jugar a su ataque.

El caso es que el partido empezó muy bien para los Raiders. Charles Woodson interceptaba un pase de Johnson en la tercera jugada del partido y en poco más de cuatro minutos los Raiders se adelantaban en el marcador. Sólo fue un espejismo. Desde ese momento se vio que los de Oakland eran incapaces de imponer su juego mientras los Buccaneers rompían con el guión previsto y controlaban a su atojo el tiempo del partido. En vez de hacer volar el balón, confiaron en Pittman, un corredor que no suele recibir más de 15 balones en cada partido y que el domingo corrió 124 yardas en 29 intentos. Cuando las cosas se complicaban aparecían Keyshawn Johnson o Alstott para arreglarlo y cuando no era el ataque el que anotaba era la defensa la que lo hacía gracias a una intercepción.

El marcador llegó 20-3 al descanso. La mayor remontada de la historia de la Super Bowl había sido de 10 puntos pero nadie dudaba que los Raiders eran capaces de darle la vuelta al partido si salían mentalizados en la segunda parte. Su afición, consciente de ello, creó un ambiente infernal y los de Gannon, encorajinados, salieron a jugar con el puñal en la boca.

Otra vez se hundió el barco de Oakland a las primeras de cambio. Tres y fuera en el primer drive, touchdown de Tampa en el segundo y nuevo touchdown de los Bucs en el tercero tras interceptar a Gannon. 34-3 y la fiesta se había terminado. Era imposible que los Raiders remontaran.

Y hubo un momento en el que pareció posible el milagro cuando el ataque de Oakland comenzó a funcionar, ¡por fin!, y Tampa levantó el pie. 18 puntos seguidos de los Raiders les hacían seguir a flote hasta el último momento, pero los Buccaneers juegan con el reloj como nadie y consiguieron que la segunda mitad pasara volando impidiendo que los Raiders consumaran lo que hubiera sido la mayor remontada de la historia. Para colmo de males, los californianos sufrieron dos intercepciones más en los minutos finales y el resultado final (48-21) se convirtió así en una de las grandes palizas de todos los tiempos y en la confirmación de que a los viejos rockeros se les ha pasado el tiempo para ganar un nuevo anillo. La de Tampa promete ser una dinastía para la historia. Han tardado 26 años en conseguir su primera Super Bowl pero todo apunta a que este equipo puede convertirse en un clásico.


CLASIFICACIÓN

RESULTADOS

 


© Prisacom S.A.- Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00

ver secciones

Contacto Aviso legal

otros medios asociados