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San
Diego está en pie de guerra. No es un asunto de seguridad ni la
inminencia del ataque de los EEUU a Irak.. Eso aquí no le interesa
a nadie. Todas las mentes están puestas en el estadio donde Raiders
y Buccaneers van a jugar una de las Super Bowls más populares de
las últimas temporadas. Son dos de los equipos con más fanáticos
en todo EEUU y parece que todos ellos se han dado cita en la ciudad.
Se puede ver a muchos aficionados de los Raiders, con máscaras de
calaveras, Dar Vader o demonios. Extienden dos dedos mientras pasean.
No es el signo de la victoria, están buscando dos entradas al precio
que sea. Cruzarse con un loco de los Bucs con un gorro pirata y
que enseña un dedo también es habitual. Tampoco está insultando
a nadie, busca desesperadamente una entrada. En San Diego hay quien
llega a ofrecer 9.000 euros por un asiento bajo en la yarda 50,
el mejor sitio de todo el estadio. La ciudad es una locura. Las
entradas más baratas se revenden a más 1.500 euros pero eso no parece
importarle a nadie. Los rumores son que aún subirán bastante a última
hora porque todo el mundo quiere estar en el estadio para ver la
última gran batalla de Jerry Rice.
La
última moda en EEUU es ofrecer a tus hijas cuando alcanzan la mayoría
de edad una operación de pecho. El tradicional automóvil ya es historia.
Ningún momento mejor que la Super Bowl para exhibir el resultado.
Grandes grupos de jóvenes se agolpan en las puertas del centro de
prensa soñando con una foto con una de las muchas estrellas (deportivas
o no) que se asoman en un goteo constante para exhibirse, a su vez,
entre los medios. La ciudad está plagada de limusinas con los colores
de los dos equipos, gente luchando por un autógrafo, tiendas que
se han abierto hace sólo unos días para ofrecer todo lo que uno
se pueda imaginar alrededor del gran partido y que cerrarán el lunes
para no volver a abrir jamás... Lo venderán todo porque la locura
consumista alcanza límites increíbles durante la semana más importante
del año en EEUU. Todos los restaurantes de la ciudad tienen como
gran propuesta del chief la hamburguesa Super Bowl; hay miles de
combinaciones pero todas son inabarcables y mezclan dulce y salado
de manera criminal.
La
Super Bowl es el acontecimiento deportivo más seguido en todo el
mundo en todo el año. En Estados Unidos destroza todas las cuotas
de audiencia y el primer anuncio del descanso es el más caro de
todo el año. En este país todo el mundo venera el football americano
y resulta curioso comprobar que bastantes de las preguntas que se
realizaron al Comisionado de la NFL en la tradicional rueda de prensa
del viernes giraron en torno a la posible expansión de la NFL fuera
de EEUU. ¿Cuándo habrá partidos de temporada regular fuera de EEUU?
¿Y más franquicias de la NFL Europa? ¿Y mejores ligas en Japón o
México? Los estadounidenses se sienten orgullosos de su deporte
favorito y quieren que el resto del mundo sienta el poder del football
con la misma intensidad que ellos.
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