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El domingo
veremos volar muchos balones en el cielo del Qualcomm Stadium de
San Diego. Fútbol americano vistoso, de pase, rápido y con dos equipos
plagados de estrellas. El tiempo de las sorpresas ha pasado. Juegan
Buccaneers y Raiders, dos pesos pesados de la NFL y entre los grandes
favoritos desde la primera jornada.
En las apuestas,
los Raiders parten con una leve ventaja pero nadie duda de que si
uno de los dos equipos consigue ponerse con dos anotaciones por
delante tendrá el título prácticamente en el bolsillo. Ambos son
máquinas perfectas evitando remontadas y aguantando resultados.
Los tópicos
nos llevarían a hablar de la mejor defensa (Buccaneers) contra el
mejor ataque (Raiders), o el duelo de quarterbacks Gannon-Johnson.
La realidad es muy distinta. Los dos equipos se parecen como dos
gotas de agua porque su padre es el mismo: Jon Gruden.
El actual entrenador
principal de los Bucs dirigió a los Raiders las últimas cuatro temporadas.
Su filosofía pasa por un juego de ataque de pases machacones de
menos de diez yardas que sustituyen el juego de carrera. Por eso
los dos equipos harán volar el balón una vez tras otra. Será un
festival de pases de seguridad que alargarán los drives de ataque
hasta la extenuación si las defensas no lo evitan. También son dos
equipos obsesionados por controlar el reloj. Su objetivo es que
el ataque permanezca en el campo el mayor tiempo posible para que
la defensa salga fresca e imponga su agresividad. En defensa, más
de lo mismo: dos secundarias (cornerbacks y safeties) casi inmejorables
que han sido capaces de frenar el juego de pase de todos sus rivales
pero que hoy deberán pasar su examen más difícil. La mejor secundaria
será la que incline la balanza en un partido tan equilibrado. Las
líneas defensivas son muy presionantes e intentarán ahogar al quarterback
rival con blitzs (intentos de atravesar la línea de ataque) pero
se enfrentarán a auténticos muros.
En dos equipos
tan similares y tan completos la diferencia la deben marcar las
individualidades y aquí sí que tienen ventaja los Raiders. Su columna
vertebral la forman viejos guerreros, con más de 35 años, curtidos
en mil batallas. Gannon, Rice, Brown, Garner, Woodson o Romanowski
se las saben todas y están acompañados por novatos que prometen
marcar una época como Napoleon Harris, Jolley o Porter. Los nombres
ilustres de Tampa están en la defensa. Sapp, Simeon Rice, Brooks
y Barber son los mejores de la liga en sus posiciones.
Un duelo de
bucaneros contra corsarios, los dos equipos de la NFL con nombre
de pirata, que se decidirá a cañonazos y no al abordaje. Si nunca
has visto un partido, no te lo pierdsa. Verás volar balones, golpes
sobrecogedores y dos equipos espectaculares dispuestos a morir con
tal de ganar el título más grande sobre la faz de la tierra: la
Super Bowl.
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