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EL
ATAQUE
Si
algo ha cambiado en este equipo es la etiqueta de favoritos que
este año llevan impresa. Ricky Williams, a pesar de su historial
de lesiones, le va a dar al equipo otro aire. Por lo pronto, con
25-30 pelotas, llevará el peso del ataque. Esto obligará a las defensas
contrarias a defender con cajas de ocho lo que imposibilitará la
cobertura doble a un hombre como Chris Chambers. Sin olvidar a otros
receptores como McKnight, Ward, Ogden y las que posiblemente sean
las mejores manos de toda la liga Oronde Gasdsen que enseñó el gran
potencial que tiene en el tramo final de la temporada pasada. Pero
le pese a quién le pese el que más se va a aprovechar de la llegada
de Williams va a ser Jay Fiedler. Nunca será Dan Marino, pero su
capacidad de liderazgo, y su determinación al salir corriendo con
la pelota cuando lo cree necesario, hacen de él un arma muy versátil
y una preocupación más para las defensas. Jed Weaver el TE no es
determinante, es joven y debe desarrollarse como jugador, aunque
si las defensas contrarias se centrar en Williams y los receptores
Chambers y Gasdsen puede ser uno de los objetivos de escape de Fiedler.
La línea de ataque ha mejorado sustancialmente con la adquisición
de Leon Searcy, aunque si todo parece indicar que va a ser colocado
en el RT siguen necesitando un OT.
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