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EL
ATAQUE
Parece
el equipo que más se ha debilitado esta primavera. La pérdida de
McCardell y Tony Boselli parece insalvable, sobre todo tras la temporada
pasada, pero la llave del éxito está en Fred Taylor. Stacey Mack
ha demostrado que puede sustituir a Taylor pero sólo eso, sustituirlo.
Si Taylor está al nivel del final de la temporada del 2000 los receptores
tendrán oportunidad de estar menos cubiertos. El gran beneficiado
sería Jimmy Smith, siempre y cuando el otro receptor sea capaz de
hacer una temporada como las que venía haciendo McCardell. Patrick
Johnson parece predestinado a ocupar esa posición pero no está al
nivel de McCardell ni de lejos. Quizá la opción más acertada para
acompañar a Smith sea Bobby Shaw, quién podría reverdecer viejos
laureles que se marchitaron en Pittsburgh.
El TE Kile Brady
no cuajó una gran temporada pero debería ser pieza clave para desahogar
a Mark Brunnel (siempre garantía de solidez), ya que lo más probable
es que jueguen un clásico sistema de dos WR, FB, RB y TE, donde
también ha de tener relevancia la incorporación de Detron Smith
(un fullback bloqueador que la temporada pasada estuvo en Denver).
La línea se
ha reforzado con la incorporación de Chris Naeole y la elección
en el draft de Mike Pearson, que debería entrar en la rotación inmediatamente,
aunque Maurice Williams y Zach Wiegert inicialmente están predestinados
a ser los titulares. Brad Meester como guardia y John Wade como
center completarán la línea de ataque. Lo importante de la línea
es la reconstrucción que están completando con mucha juventud. Meester
en el 2000, Williams en el 2001 y Pearson este año fueron drafteados
para rejuvenecer una línea que además de plagada de lesiones era
muy cara.
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