|
EL
ATAQUE
Si este
equipo ha de sorprender este año no lo hará en ataque, aunque algún
rival se va a sorprender sin duda.
Tras todo un
año trabajando el draft de expansión y el de la NFL, han conseguido
construir un equipo que puede dar frutos inmediatamente. Las grandes
adquisiciones ofensivas del draft de expansión fueron sin duda alguna
Tony Boselli y Ryan Young quienes abrirán en los tackles. El center
será para Steve McKinney, mientras que los guardias serán en un
principio DeMingo Graham y Jeremy McKinney, aunque éstos no tienen
tan asegurada la posición y los rookies Chester Pitts y Fred Weary
podrían desplazarlos del once inicial. Corey Bradford está destinado
a ser el receptor más productivo del equipo, pero no debemos olvidar
a Jabbar Gaffney. El segunda ronda de este año puede convertirse
en el rookie que más pases reciba esta temporada. De todos los demás,
ni si quiera Jermaine Lewis puede estar al nivel que Houston necesita
de un receptor. Mi apuesta personal es Tony Simmons. Si consigue
superar los cortes de este verano y se centra puede ser la gran
revelación de la liga. Simmons es uno de los receptores más atléticos
de la NFL, incluso a veces me recuerda a Randy Moss.
Una de las posiciones
más flojas es la de Running back a pesar de la contratación de James
Allen. Si el ex de Chicago no consiguiera convencer a los técnicos,
el rookie Jonathan Wells está en la recámara y también el máximo
anotador en jugadas de carrera de la historia de la universidad
Travis Prentice. La mejor adquisición puede ser la de David Carr,
el número 1 del draft. El quarterback puede que no empiece abriendo,
pero es probable que comience a jugar antes de lo que lo hizo M.
Vick en Atlanta el año pasado. Para comenzar Quinn y Graham tendrán
una dura batalla, aunque el futuro es Carr.
|