|
EL
ATAQUE
Con
Brett Favre al frente de este equipo se puede esperar de todo. Es
el último grande que queda y, por lo que mostró el año pasado, le
queda cuerda para rato. Verlo jugar el año pasado me hizo pensar
que se proponía lo más difícil, provocar dos intercepciones en cada
principio de partido para acabar remontando y dando una exhibición.
Pensando fríamente, esto no se lo propone ningún deportista y menos
un jugador de fútbol americano.
El arsenal ofensivo
de este equipo comienza en el corredor Ahman Green, jugador pequeño
y con una antigua facilidad a perder la pelota que actualmente parece
que ha remitido, muy versátil y difícil de parar si dobla la esquina
o si recibe pases banana. Los receptores lejos de perder calidad
(Schroeder y Bradford han dejado el equipo y Antonio Freeman puede
ser cortado en cualquier momento) han incluso mejorado aportando
el talento y genio de Terry Glenn (¡qué no se vuelva contra ellos!),
la juventud, proyección y tamaño de Ferguson, la progresión de Donald
Driver y finalmente Javon Walker, el controvertido pick de primera
ronda de este año, que aportará un tamaño excepcional (casi 6-3
y 212 libras) y unas manos muy buenas en rutas profundas. Walker
se puede convertir en uno de los objetivos favoritos de Favre en
la red zone. Y finalmente Buba Franks, el tigh end, quien está llamado
a ser uno de los mejores de la liga tanto en las últimas yardas
como en campo abierto. Posee una gran técnica de bloqueo que lo
convierte en uno de los más completos en su posición.
La línea de
ataque a repetir un año más. Clifton, Wahle, Flanagan, Rivera y
Tauscher forman una alineación no muy veterana y que ha demostrado
que se puede curtir con las mejores defensas.
|