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EL
ATAQUE
Aparentemente
el equipo debe ir a más con Michael Vick en el equipo titular. Vick,
a pesar de las intercepciones en su año de rookie, fue capaz de
mostrar que tiene brazo para pasar profundo y correr cuando es necesario.
Fue el número 1 del draft el año pasado, ha sido la apuesta de los
Falcons para reconstruir el equipo. Por lo que se ha visto en los
mini-camps no parece que vaya a defraudar a sus defensores. Otra
de las medidas drásticas que han tomado, y que no han sorprendido
a nadie, ha sido la de despedir a Jamal Anderson. El running back
es uno de los mejores de la liga, pero en las tres últimas temporadas
prácticamente no ha jugado por sendas lesiones graves de rodilla.
Para sustituirle contrataron en la agencia libre a Warrick Dunn.
Después sorprendieron a propios y extraños con el primer pick del
draft. Ficharon a T.J. Duckett, un corredor del corte de Mike Alstott,
quien fue el motivo por el que Dunn salió de Tampa Bay. No será
muy positiva la presencia de Duckett para Dunn, ya que cuando Dunn
se siente con la espada de Damocles sobre su cabeza no rinde lo
que se espera de él.
Los receptores,
al menos de momento, no son ninguna garantía, el número 1 es Brian
Finneran (Barcelona Dragons 1999). Tiene un gran tamaño pero no
la velocidad necesaria, aunque puede formar un gran tandem con Vick.
Jefferson estará en el otro lado, aunque la batalla se ampliará
a Jeff Graham y Alvis Whitted, quienes han sido fichados recientemente.
El tigh end Alge Crumpler tiene un gran porvenir. La temporada pasada
mostró que puede estirar el campo y ser una opción de desahogo para
Michael Vick, aunque de momento parece ser que confían más en Reggie
Kelly.
La línea de
ataque estará formada por Whitfield, Claridge, McClure, Forney y
el recién llegado, procedente de Seattle, Todd Weiner. Bibla y Garza
también pueden tener opciones de entrar en el equipo como guardia
y center respectivamente.
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