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| Si
Inglaterra funciona, el resto de favoritos
puede echarse a temblar. /AS |
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Los
inventores del fútbol quieren hacer algo grande en el
Mundial que se avecina, más ahora que dos de sus grandes
clubes viven un buen momento. Tanto Liverpool como Manchester
United aportan gran cantidad de jugadores a esta selección,
que se presenta apoyada por dos grandes estrellas: David
Beckham y Michael Owen.
David Beckham ya es una leyenda. Eriksson le ha descrito
como el mejor lanzador de faltas del mundo, y a sus
25 años es el capitán de una selección en la que juegan
los delanteros del Liverpool Michael Owen y Emile Heskey
y el recientemente traspasado al Leeds Robbie Fowler.
Con
un Owen que ha demostrado estar entre los mejores delanteros
del mundo, Inglaterra presenta una alineación capaz
de hacer un fútbol fluido y ofensivo. En la zaga, de
los defensas Rio Ferdinand y Sol Campbell se debe esperar
lo mejor y, con ellos, el lateral del Arsenal Ashley
Cole.
La victoria conseguida en Alemania durante la fase de
clasificación, en la que los ingleses golearon sin piedad
a los alemanes por 1-5, seguro que les da mucha moral
para una fase final que se les atraganta últimamente,
ya que desde 1966, cuando se jugara en Inglaterra, sólo
han conseguido ser cuartos en Italia-90.
Si los porteros y la defensa no fallan, algo bastante
común en equipos ingleses anteriores, este equipo tiene
buena cara. Tanto que podrían volver a dar una alegría
a sus apasionados hinchas, que llevan mucho tiempo esperando
poder celebrar una victoria mundial de la selección
inglesa. Los 'hooligans', eso sí, serán
un problema incluso en Corea y Japón, aunque
la policía local ha prervisto un inmenso despligue
policial para frenar su violencia.
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