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| La
impresionante cantera de Japón es la
gran esperanza de los nipones. /AS |
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Japón
debutó en un Mundial en tierras francesas, y
sus tres partidos se saldaron con derrotas. Era evidente
que el camino por recorrer era largo, pero los nipones
nunca han sido un país dispuesto a dejar de luchar.
Desde entonces, el punto clave de Japón ha residido
en su cantera, una inagotable fuente de jóvenes
que tienen en el fútbol su deporte favorito.
Se creó la Liga japonesa, en la que se involucraron
las grandes compañías de la nación,
y emergió un fútbol algo ingénuo,
pero decidido a mejorar para la gran cita mundialista
de su país.
De
momento, Japón es uno de los dominadores en Asia,
y no ha dejado de escalar puestos en la clasificación
FIFA. Su entrenador, el francés Philippe Troussier,
ha dado forma y consistencia a un conjunto basado en
el equipo que llegó a la final del Campeonato Mundial
Juvenil de Nigeria en 1999. Junto a los jóvenes
estará Hidetoshi Nakata, la exportación más famosa
y lograda de jugadores japoneses a Europa.
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