 |
| Tres
seleccionadores han pasado por el banquillo
de México en la fase de clasificación.
/AS |
|
Para
México, jugar la Copa del Mundo es una especie
de rutina que lleva a cabo cada cuatro años.
La de Corea-Japón será su participación
número 13, aunque en esta ocasión no llega
con la misma superiordad de otras veces. Sigue siendo
la principal potencia de la CONCACAF, pero por primera
vez en su historia ha perdido un partido, contra Costa
Rica, en su estadio talismán mexicano.
Pero
el problema de México radica en la exigencia
de sus aficionados. Para el "Tri" no es será
un premio especial viajar a tierras asiáticas,
por lo que aspira a contraer méritos con los
suyos. Superar la primera fase es el mínimo éxito
que se le pide a un combinado triturador de seleccionadores,
que tiene en Javier Aguirre su tercer inquilino en el
banquillo desde que empezara la fase de clasificación.
|