Manuel Franco | 10/10/2007
Trece días antes de jugarse la vida en el circuito de Interlagos en busca de su tercer título mundial consecutivo, Fernando Alonso visitó a un fiscal. El caso de espionaje entre McLaren y Ferrari está manchando la temporada hasta sus últimos estertores. Esta novela de espías escrita por un literato de cuarta está dejando al fondo de la imagen la excelente lucha deportiva entre tres pilotos hasta la última prueba del campeonato. En el cuadro de la temporada de Fórmula 1 se ve en primer plano a Coughlan y Stepney más que a Hamilton y Alonso.
La penúltima entrega de este mal folletín se produjo ayer en Módena. Hasta la ciudad italiana se tuvo que desplazar el piloto asturiano para declarar en la causa que en aquel país se mantiene abierta. En un principio la instrucción se refería al caso de Ferrari contra Nigel Stepney, el famoso ingeniero jefe irlandés de la escudería italiana que presuntamente pasó información confidencial de su equipo al jefe de diseño de McLaren, Mike Coughlan. Pero en los últimos tiempos la investigación ha tomado un giro que puede ser trascendental. Y es que Giuseppe Tibis, que así se llama el fiscal de Módena, el distrito natal de Ferrari, amplió la investigación a varios empleados y jefes de McLaren, circunstancia de la que fueron advertidos durante el pasado GP de Italia.
En el circuito de Monza, la policía italiana, en este caso la de Roma, hizo llegar una notificación oficial al propio Ron Dennis, uno de los dueños de la escudería y jefe del equipo, Martin Whitmarsh, jefe de operaciones, Paddy Lowe, director de ingeniería y Jonathan Neale, director general del equipo. Los cuatro británicos están siendo investigados por delitos muy serios, tales como fraude deportivo, apropiación indebida de documentos, violación de la norma sobre el derecho de autor y revelación del secreto instructivo. Según el juez, estas acusaciones son las mismas para cada uno de ellos.
Alonso llegó ayer sobre la una del mediodía a la Fiscalía de Módena por la puerta del garaje, según algunos medios locales, con el propósito de no despertar demasiada expectación, y desde el aparcamiento entró a las oficinas del fiscal. Una vez dentro tuvo que responder ante Tibis acerca de los correos que se intercambió el campeón del mundo con el probador del equipo, Pedro de la Rosa y otras cuestiones relacionadas con el caso. Fernando estuvo durante dos horas declarando.
Recordemos que la justicia deportiva, en este caso la FIA, ya cerró el caso con una multa de 100 millones de dólares (70 de euros) a McLaren, equipo al que quitaron todos los puntos logrados en el Mundial de constructores, que hasta ese momento lideraban. El Consejo Mundial reunido en París creyó culpable a la escudería inglesa de beneficiarse al poseer información de su gran rival italiano.
Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, ya avisó de que llegarían hasta el final de este asunto con todas sus consecuencias. En cualquier caso hay que dejar claro que Alonso prestó declaración, según la justicia italiana, como "persona enterada de los hechos, pero nunca como imputado". Todo esto a menos de dos semanas de la carrera de Interlagos.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

Rossi, Pedrosa, Lorenzo... Todo sobre el Mundial de motociclismo
Analiza en La Comunidad la espectacular carrera de Jorge Lorenzo
| Hora | Noticia |
|---|---|
| 00:24 | Rui Costa cuelga las botas |
| 11 May | El Racing acaricia la UEFA |
| 11 May | El Villarreal celebró su fiesta ante un Espanyol sin fuelle |
| 11 May | El Getafe asegura su permanencia |
| 11 May | El Mallorca pone la puntilla al Barcelona |
Descubre en este gráfico animado la leyenda de la escudería francesa, a la que Fernando Alonso ha vuelto para intentar recuperar el campeonato del mundo.