M. Franco | 17/01/2008
Ante Babah Amhed, un niño de tres meses al que acaba de operar, José Uroz García abre las manos y agita los brazos a un lado y a otro. Explica su visión de la suspensión del Dakar como si le fuera la vida en ello. Tiene 54 años y es jefe del servicio de cirugía pediátrica del hospital de Las Palmas, pero hace tres años que vive en Mauritania, donde dirige Le Petit Mourabitoune, un hospital de cirugía infantil en Nouakchott.
"Gracias al Dakar y a iniciativas como el 'Dakar Solidario', tenemos quirófano, incubadoras, instrumentos, medicamentos... Gracias a esa carrera que sólo critican los que no la conocen hemos logrado salvar muchas vidas en este tiempo. Y ahora parece que todo se va a desvanecer. Para nosotros la ayuda de esta prueba es vital", afirma el doctor Uroz.
Cuando la caravana del 'Dakar Solidario' visitó ayer su pequeño hospital, había intervenido de labio leporino a dos niños, una niña de apenas dos meses llamada Aima y a Babah. "Esa operación no es habitual en África y los niños mueren a los pocos días, porque no pueden mamar y también porque el polvo en suspensión hace que traguen muchas bacterias", explica. Pero Uroz está enfadado con lo que ha pasado: "Si la carrera hubiera salido este año de París o Marsella habría continuado. Todo es una estrategia del gobierno francés en represalia por la muerte de los cuatro turistas, una forma de castigar a este país, ya que no pueden hacerlo de otra manera. El Dakar es lo más importante para Mauritania y han acabado con ello desde Francia". Como él piensa la población nativa.
Beatriz Delinque, que hace cuatro años era la doctora española encargada del Hospital de Chinguetti, trabaja ahora en Médicos del Mundo. La madrileña estaba en la recepción al Dakar Solidario y le contó su impresión de lo que ha pasado a Marc Coma: "Ha sido un golpe muy duro para este país porque gracias al Dakar mucha gente lograba sobrevivir y además de iniciativas grandes, la solidaridad se hacía efectiva en Mauritania de múltiples maneras. Es una verdadera pena, pero se podría haber venido aquí. La situación no es peor que el año pasado o hace dos. Este es un país pacífico y muy hospitalario, la gente puede seguir viniendo".
Mientras, Alejandro Polanco, embajador español, le cuenta a Nani Roma que "la imagen exterior de Mauritania ha quedado resentida y eso es lo peor de todo. Va a ser difícil que este país se recupere de esto". Sin el Dakar, el milagro que es la vida en este caótico país será casi imposible...
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6 Andy - 17-01-2008 - 17:55:38h
A Mauritania lo que le hace falta es una buena gestión de su riqueza que es enorme para tan poca población que tiene: el primer pais exportador de pescado, el primero en la mayoría de metales como el hierro, tiene petroleo, oro, elementos radioactivos... para una población que no supera los tres millones de habitantes y una superficie que duplica de sobre la de España. Los que han robado toda la economía tambien son capaces de vender esa limosna en las farmacias de mauritania, en sus mercadillos... Mauritania no necesita esa limosna y Los paises avanzados como los Estados Unidos, Francia, Inglaterra y los menos como España y Portugal deben dejar de ser hipócritas y decir la verdad al gobierno de Mauritania; una tal verdad vale más que la limosna de Dakar. El rally podía haber pasado sin problema, es un ajuste de cuentas entre Sarcozy y Ould Cheikh
5 João Nunes - 17-01-2008 - 17:53:09h
Lisboa - Dakar no tenia de ser suspendido
4 Manu. Orense - 17-01-2008 - 16:54:11h
Nunca se tenia que haber suspendido el Paris-Dakar, bajarse los pantalones no es la solucion, ¿mañana que sera...?, ahora saben que amenazando consiguen lo que quieran.
3 alejandro - 17-01-2008 - 15:08:20h
Extraordinario reportaje
2 roberpf - 17-01-2008 - 12:56:58h
Que les pidan las ayudas a los de AlQaeda, que son los que se las han quitado. Yo no les daba ni los buenos dias.
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