| 17/01/2008
Muchas, porque es para lo que trabajo durante todo un año, pero así son las cosas.
Lo peor de todo fue tener que volver a casa y deshacer las maletas. De hecho, no pude terminar y hay una que aún está allí, esperando que la termine de deshacer.
Una mezcla. Por un lado te sientes bien porque intentas hacer algo por los demás, por esta gente tan pobre que tanto nos ha dado y que siempre intentan dar todo lo que tienen. Por otro, mal, porque ves cosas realmente duras. Aquí las cosas son aún peor que en Senegal.
Todo está como siempre, pero supongo que habría algo especial. Nunca he tenido sensación de peligro, y estando aquí menos aún.
Ése es mi sueño, que regresamos a este continente que tanto queremos. Pero hay que ser realistas y pensar que es muy complicado.
Espero y creo que no. Ahora no se puede dejar.
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