MANUEL FRANCO
Tiene un nuevo reto, ser el número uno de una escudería ganadora, estos años ha vivido con la sombra de Hamilton, ahora tiene que dar la cara en un equipo y con un coche construido para él. Hay que decir que el violinista de la F-1 ganó más prestigio hace dos años con el subcampeonato y pasando por encima a su brillante compañero Lewis Hamilton que cuando se proclamó campeón del mundo en 2009 con el Brawn GP de doble difusor. Jenson Button es el piloto más elegante de la parrilla, el que cuenta con una conducción más fina lo que le hace temible en lluvia o cuando las condiciones de la pista son cambiantes, dueño de una inteligencia en la carrera que para sí quisiera su vecino de box es capaz de encontrar brillantes en medio de la tempestad.
A pesar de que en 2012, Hamilton fue mejor, Button ha llegado a su madurez en McLaren después de un inicio prometedor en Williams, una época tormentosa en BAR y Honda y el éxtasis de su título en Brawn. Jenson probablemente no sea el más talentoso ni el más rápido, pero es un tipo en el que se puede confiar, ese al que dejarías todo tu dinero porque probablemente vuelve con el doble para repartir. Es otro de los campeones que lucharán por el título, para lograrlo deberá batallar contra inmejorables rivales, también con la supuesta igualdad en su equipo que ya fue capaz de descoser el pasado año y si cuenta con un buen coche estará seguro en la batalla por todo. Button, merece confianza una vez más, pero este año está en la encrucijada de demostrar lo que realmente vale. Checo se lo pondrá difícil, pero él es inglés.