Ver su archivo Juan Cruz | 15/06/2006
Cada español expuesto a la euforia debe llevar en la cantimplora un jarro de agua fría. Ucrania está en el mapa, pero no estuvo en el campo. El cansancio con el que abordó el partido abonaba una derrota seria. Después del agua, el confort: España jugó muy bien; su equipo está bien trabado, y sus jugadores exhibieron entusiasmo e inteligencia; hubo destellos de lo que los brasileños han bautizado como jogo bonito.
Puyol, Xavi, Torres, Villa Es probable que en la quiniela de los mejores haya otras alternativas, pero ese puñado de referencias abona un porvenir decente en un campeonato que hasta ahora ha exhibido más miedo que atrevimiento. Estimula ver jugar a Villa; es como el Ronaldo de los buenos tiempos. Torres adquirió ayer una confianza que pregona capacidades que a veces se le mojan. Y, en fin, Puyol, es una garantía. Una línea para Cuatro: su iniciativa de llevar el Mundial a Colón es una expresión de inteligencia televisiva.
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