Artículos de J. Damían González J. Damían González | 21/04/2008
Cuando se gana el cansancio no se nota y ahí estaba una de las claves del milagro azulón, sostenían con buen criterio Laudrup y su vestuario; pero cuando se encadenan derrotas (épicas como la del Bayern o frustrantes como la de la final copera ) las piernas flojean y la cabeza flota o se va a otra parte. Y el Geta está contra las cuerdas, jugó ayer su partido 54 tras su semana más negra y llega al tramo final con sólo cuatro puntos de ventaja sobre la zona de riesgo.
El equipo está tocado, aunque espero que no 'sonao'. El Levante le pegó como aplastaría un peso pesado a uno mosca. Y desde el respeto, hace ya mucho tiempo que resultan alarmantes los cantes de los dos porteros argentinos, da igual que juegue Pato o que lo haga Ustari. Ayer volvió a fallar Abbondanzieri. Muy mal. A este ritmo se va a echar de menos a los de la maldición, a Sergio Sánchez, a Aragoneses, a Sánchez Broto, a Calatayud o a pedir que vuelva Luis García de Vigo... De la épica a la fractura banquillo-parte del vestuario, decíamos el día después de la final. Laudrup dio dos días de descanso para que todos se curen las heridas. O eso, o al podólogo, o a pasar angustias. Quién lo iba a decir...
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
España está en la cima de la clasificación de la FIFA. La Comunidad analiza la noticia
Los auténticos Guiñoles llegan a AS.com. Con vídeos exclusivos que no te puedes perder. ¡Entra ya en nuestro especial!