Artículos de Tomás Guasch Tomás Guasch | 09/04/2008
Quedan siete partidos, un poco de paciencia. Riera y todos. Eso pienso. En la situación perica actual puede uno ponerse trágico y pensar que el Espanyol no ganará un partido más o agarrarse a lo último, el segundo tiempo de San Mamés, y pensar que si es capaz de jugar así ante Osasuna igual gana. En los tiempos de gran bonanza quizá perdimos todos el mundo de vista. La Liga es larga y difícil. Hay lesiones y bajasformas. Y rivales. Y una historia. Me decía ayer un ilustre españolista: "Estábamos cortejando a la Champions y nos caímos hasta de la UEFA. Como el Villarreal cuando le tocó achuchar en serio al Madrid. Como el Racing, que tanto nos gustó en Montjuïc: se puso también a tiro de Champions, llegó el Depor y lo masacró. Igual es que a todos nos falta eso, el toque final". La pela p'al duro, le dije yo. "Eso", me contestó. y remató: "Pero ninguno de ellos tira la toalla. Se perdió el domingo, pues a ganar el siguiente".
No es mala reflexión. En Montjuïc hay lo que hay, lo que no se es por qué hay que volverse loco. Es probable que de haber entrado el penalti en Bilbao, todo se vería de otra manera. Un maldito penalti. De diez veces entra ocho. O nueve. Fue a salir la décima. Me gustaría que hubiera una cierta tranquilidad, que sin duda favorecería más que nada una victoria ante Osasuna. Hay mucho en juego, en lo colectivo y en lo individual. Y eso, que faltan siete partidos. La receta para ganarlos empieza por tener paciencia. Todos.
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