Artículos de Damià Vidagany Damià Vidagany | 24/03/2008
Villa es así. Al arrancar la temporada, marca en rojo algunas fechas y nunca falla en esas citas: Nou Camp, San Siro, Bernabéu... Ayer, sus dos goles y la enormidad ejecutada por Arizmendi dieron un triunfo merecido al Valencia. El Guaje es el siete de España y su duelo con Raúl, en territorio comanche, fue admirable. El asturiano llega fresco al tramo decisivo de la temporada y, además, se ha encontrado con Silva como aliado, liberados ambos ya de la excentricidad táctica de separarles con 40 metros de vacío. La pareja brilló en un partido divertido y eléctrico, en el que hasta los nubarrones respetaron la integridad del espectáculo.
La victoria ché fue calcada a la lograda hace dos temporadas, con Quique en el banquillo. Ante un Madrid blando, en el que sólo Raúl parece tener sangre en las venas y únicamente Guti exhibe criterio, el equipo de Koeman demostró que su clasificación para la Copa ha resultado balsámica. El juego y los resultados han vuelto cuando el holandés ha decidido apostar por la vieja receta de velocidad y juego en transición. En ese escenario, justo es reconocer también el enorme partido de Hildebrand. El alemán viajó con el imán que también llevó a Can Barça y protagonizó una tarde heroica.
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